CAPITULO 2


Nos iríamos a primera hora de la mañana para desayunar con el amigo de papá.
Esa noche no tuve pesadillas o visiones, ese era uno de los dones que compartía con mi hermano; ambos veíamos el futuro, solo que él veía lo bueno y yo lo malo, todo lo que veíamos lo vivíamos también en carne propia, asi que a mi siempre me toca lo peor…eso apesta!


-hermanita deja de lamentarte y apúrate que nuestro vuelo sale en una hora- pensó Joe, en respuesta a lo que yo pensaba, como eramos gemelos y encima brujos teníamos una especie de telepatía, aunque siempre es molesto, mis pensamientos nunca estaban  ni estarán a salvo.

-¡¡te escuche!!- me grito desde su cuarto

-que bueno- pensé y me levante avanzando hacia mi armario, que abarcaba por lo menos una cuarta parte de mi habitación (y vaya que mi pieza era bastante amplia), una ventaja mas de que mi madre sea dueña de una tienda de ropa es que tenia toda de la que pudiera soñar.

-hey chicos dense prisa!!- grito papá desde su habitación y me levante a vestirme.

Me puse varias capas de ropa, ya que en Forks hacia frío y yo odiaba con todo mi ser el frío, aunque igual en chicago el clima era muy húmedo. Mire mi atuendo en el espejo y me quedaba bien, era un conjunto muy sencillo para ir de viaje a un pueblecito…me mire de pies a cabeza de nuevo y con delicadeza abri mi chaqueta y acaricie mi vientre…aun plano.

-¿son todas?- pregunto papá señalando mi maleta mediana donde llevaba mis zapatos y la otra más pequeña donde llevaba mi maquillaje y accesorios.

Negue con la cabeza al momento en que cerraba mi chaqueta.

-no, falta la de la ropa-le conteste.

-EJ nos vamos por una semana, no un mes-

-hay papá, uno nunca sabe cuando puede ocupar la ropa- pero él solo rió y se fue con las maletas.

Después fui por caty a su habitación, ya que mamá estaba hablando por celular a su empresa.

-todo listo hermanita?- ella me sonrio con sus dientecitos tan blancos como perlas, no le gustaba hablar.

***

-buenos días señoritas Masen- dijo Raúl nuestro chofer, mientras tomaba mis maletas.

-hola Raúl- le conteste mientras entraba al auto con mi hermana de la mano

-hey Joe!! Mueve esos pies mas rápido, se nos hace tarde- le grite a mi gemelo que venia hablando por teléfono.

-yo también te voy a extrañar Scarlett- sin duda hablaba con su novia, los dos estaban tan acaramelados, llevaban saliendo como dos años y aun no se les apagaba el amor, eso era lindo.

-ya te dije que solo me voy una semana, pero prometo llamarte todos los días-le dijo mientras se metia en la parte trasera del auto junto con nosotras- si, adiós, cuelga tu, no que tu primero- hay no…ya iban a empezar…

-no, mejor yo- le dije mientras pulsaba el botón de apagado de su celular.

Él me miro con ojos entrecerrados y yo hice lo mismo, mientras comenzábamos un duelo de miradas…

-niños, dejen de pelear quieren? No creo que a su madre le guste que actúen como enemigos en lugar de hermanos- nos regaño papá

-esta bien- respondimos los dos cruzándonos de brazos y caty rió. Era caso perdido no pelearnos, pero como papá no tuvo hermanos obviamente no sabia por lo que pasábamos.

Una vez que nuestra madre entró al auto, después de dejar todo en orden antes del viaje, partimos al aeropuerto…

En Chicago aun no salía el sol cuando nuestro avión despegó. Tomamos el primer vuelo de la mañana para llegar a tiempo a Seattle y de ahí rentaríamos un auto para irnos a Forks…que emoción!! *saracasmo puro*