Hola! Les dejo el 3er cap. del fanfic. 
Los personajes de Ghost girl son propiedad de Tonya Hurley, pero la trama de esta historia es mía.

CAPITULO 3: Only hope

Charlotte se observo en el espejo; miro desde sus pies, siguiendo con sus largas y delgadas piernas, su falda gris que llegaba a sus caderas, su cintura, sus pechos, su largo cuello de cisne y terminando en sus brazos. 
Se contemplo un momento a sí misma, miro directamente a sus ojos antes sin vida, y ahora con un hermoso brillo de esperanza en sus ojos, esa pequeña luz de esperanza por que cambiara su mundo y que por un instante pudiera vivir plena y felizmente.

Aun no podía entender como es que Eric se había fijado en ella, es decir, Charlotte no se consideraba bonita, no era ni la mitad de hermosa que las chicas más populares del instituto, Petula y sus seguidoras “las Wendy´s”. Pero ya que él le había dicho demasiados halagos durante su cita, pues comenzaba a pensar que realmente era linda.

Caminó hasta su armario y comenzó a sacar toda su ropa. Tomó unas tijeras y una de las faldas que solía llevar a la escuela, acomodó las tijeras en la tela y lentamente hizo que éstas se deslizaran en ella,hasta cortar una gran parte de la falda. Después tomo una blusa de las que tenían cuello de tortuga, con las tijeras la cortó de tal forma que la prenda quedara con cuello V. Así siguió cortando algunas prendas de ropa, modificándolas, añadiendo o quitando algo; si iba a salir con un roquero tenía que tener ese atuendo de “chica mala”.

***

En la madrugada, a eso de las 3 am. Eric condujo desde su departamento hasta la casa de Charlotte, se sentía demasiado solo y no podía dormir, realmente necesitaba a su novia durmiendo con él a su lado. No es que fuera un “stalker” pero necesitaba verla.

Al llegar a la casa observó que había una especie de escalera junto a una ventana, así que se subió por ahí. Le costo un poco de trabajo tratar de abrirla mientras mantenía el equilibrio, pero lo logro. Al entrar a la habitación se cayó de rodillas y casi no hizo ruido.

Se paró y fijo la vista en lo que tenía enfrente. Ahí estaba Charlotte dormida, su rostro parecía ser de un ángel caído del cielo, podía ver como su pecho subía y bajaba debido a su respiración. Así que como esta era su habitación la observó mas a detalle. En un tocador había una fotografía, perfumes y cremas, unas tijeras y pedazos de tela tirados en el piso, había dos puertas, supuso que una sería la del baño. El resto del cuarto estaba en perfecto orden, podía ver las paredes pintadas de un color lila y las cortinas de violeta. 

Eric se empezó a quitar su chaqueta, sus jeans y su playera, lo dejo sobre un escritorio y se aproximó a la cama. Lentamente se deslizó entre las sabanas y rodeo con sus brazos la cintura de Charlotte, ella sintió el peso de su cuerpo y lentamente abrió los ojos, sus manos fueron a las de Eric y se asustó, estuvo a punto de gritar, pero él le tapo la boca rápidamente.

-tranquila, no grites- le susurró Eric y Charlotte se tranquilizó Giro su cuerpo hasta quedar frente a frente.

-¿qué haces aquí?- le pregunto Charlotte

-pues solo quería venir a verte… además no podía conciliar el sueño- le contestó Eric –pero ahora que estoy contigo… tampoco creo poder dormir…- 

Al terminar la frase, el chico se acercó a besar los labios de su novia, primero fue un roce, pero después fue un verdadero beso. Charlotte también se lo devolvió y rodeo el cuello de su novio.

Poco a poco el cuerpo de ambos se fue acomodando hasta que Eric quedo encima de Charlotte, ella rodeaba su cintura con sus piernas y él acariciaba toda el área de su abdomen, fue bajando un poco más hasta llegar a su ropa interior…

***

Por la mañana, Charlotte se despertó rápidamente, se le hacía tarde para la escuela y tenía que irse ¡ya!

-Eric, despierta, tienes que irte- le dijo a éste, quien aun estaba dormido.

Charlotte salió de su habitación y se aseguró de que sus tutores ya no estuvieran en la casa. Ella no tenía tiempo de esperar a Eric, así que le escribió una nota y se la dejó a un lado en la almohada que se encontraba vacía; le dio un beso en la mejilla y se fue al instituto.

El autobús se había ido, por lo tanto corrió lo más rápido que sus pies se lo permitieron. Apenas llego al estacionamiento, todos los alumnos comenzaron a meterse a sus respectivas clases.
 
-oye ¡fíjate por donde caminas!- le gritó Scarlet Kensington, la hermana de la chica mas popular, pero no se parecía en nada a ella y era sin duda la oveja negra de la escuela. Su atuendo dark gótico la hacían ver misteriosa, y calificarla como la chica más rara.

-lo siento tanto- dijo Charlotte y le ofreció ayuda para recoger los libros que le había tirado.

-¡no! ¿por qué no mejor te desapareces de mi vista?- le gritó Scarlet. Ella pensaba que no necesitaba ayuda, podía ella sola. Algunos chicos que miraron la escena no les importo mucho la actitud de la chica, estaban más que acostumbrados a su comportamiento, ya que Charlotte no era la única que tendría algún percance con Scarlet.