Al fin les traigo un nuevo capitulo!! Disfrútenlo :D

CAPITULO 4: FIRE

El día de Charlotte fue… bueno como casi todos lo días, excepto que esta vez se sentía mucho más feliz de lo normal, y como no estarlo teniendo a un novio tan jodidamente sexy como Eric. 

Ella andaba perdida en su mente recordando la primera noche que estuvieron juntos, sus besos, la manera en que sus cuerpos se amoldaban perfectamente y…

-señorita Usher, ¿ha terminado los ejercicios?- preguntó su profesor de física.

-eh… si, tome- dijo Charlotte entregándole la hoja con el trabajo, ella era una experta en la materia.

-excelente, pero trate de poner mas… atención- dicho esto su profesor se alejo.

En esa clase Scarlet se sentaba justo a lado de ella, y no pudo evitar mirar la pulsera de “My chemical romance” que traía puesta Charlotte, Eric se la había regalado para que lo recordara cuando estaban separados.

-¿fuiste a su concierto?- le preguntó Scarlet a Charlotte mientras señalaba la pulsera.

-eh… no, fue mi novio y me la dio- contesto la chica sintiendo un atisbo de orgullo al mencionar la palabra “novio” en voz alta.

-ah vaya… oye lamento mucho haberte gritado en el pasillo, estaba de un humor de perros gracias a la tonta de mi hermana y su estúpido noviecito ese- dijo Scarlet y claro que dejo en shock a Charlotte, digamos que la chica dark gótica no era de pedir disculpas o de dirigirle la palabra al rebaño de ovejas de Hawthorne High.

-si, supongo que si tuviera una hermana así también me pondría de mal humor- contestó Charlotte mintiendo y diciendo la verdad al mismo tiempo.

Ella le había dicho Eric acerca de las chicas populares de su instituto y éste le había aconsejado que se alejara de ellas, que no tratara de imitarlas porque ella era linda así como era y blah blah blah… Eric es realmente un novio casi perfecto. Con esto Charlotte comprendió que no pertenecía a ese grupo de popularidad y se podría decir que estaba superando el hecho de querer convertirse en una.

-haha me alegra que no seas su admiradora, me estas cayendo bien… ¿que te parece si almorzamos juntas?- pregunto Scarlet y Charlotte asintió.
Claro que le encantaría comer con ella, después de todo siempre se sentaba sola y le alegraría tener una amiga, aunque ésta fuera un poco rara.

***

Mientras tanto, Eric despertó un poco confundido. Miro a su alrededor y una sonrisa socarrona apareció en su rostro cuando recordó porque había pasado la noche aquí. Fijo su vista en la almohada donde había una nota, decía:

Eric:

Lamento haberme ido sin avisar, pero no quería despertarte. 
Puedes desayunar lo que quieras. Te quiero

Siempre tuya, Charlotte.

El chico sonrió ante la nota. Tal vez era algo cursi, pero le gusto el detalle de su chica. Ya que tenía el día libre, se dio una ducha en el baño de Charlotte y se tuvo que poner la misma ropa. Exploro la habitación de su novia, echo al bote de basura algunos pedazos de tela esparcidos por el suelo, acomodo su tocador, tendió su cama, etc. Quería probarle que se merecía estar con él.

Y se dio cuenta que Charlotte tenía muchas fotos de otro chico. Entonces comenzó a experimentar algo que en su vida había sentido: celos. Si, estaba celoso y mucho. Así que se dirigió a la cocina desayuno algo rápido, claro que recogió todo lo que saco. Tomo las llaves de su auto y condujo en dirección a su instituto.

Llegó justo a tiempo para el descanso. Había demasiados chicos riendo, platicando e incluso vio al muchacho del que su novia tenía cientos de fotografías, pero logró controlar su ataque de celos.

Eric estuvo esperando unos minutos hasta que por fin observó la melena rizada de Charlotte. Tenía puesto un vestido largo color negro con púrpura que marcaba su delgada silueta combinado con unos zapatos puntiagudos de color negro. “Me encanta, se ve sexy” se dijo a si mismo mientras veía de pies a cabeza a su linda y no tan inocente novia.
Ella iba caminando al lado de una chica con aspecto gótico.  “Me gusta su estilo” pensó Eric.
 
-¡Charlotte!- grito Eric tratando de llamar su atención.
 
Obviamente la chica se percato de su presencia e inmediatamente corrió hacia sus brazos. 

-hey! Como esta mi chica?- le preguntó Eric al despegarse de su abrazo.

-hmm… tu chica esta muy feliz- le contestó Charlotte y se acercó para besarlo. 

-¿Crees que pueda secuestrarte un par de minutos?- le susurro Eric mientras se dedicaba a besar su cuello.

-Me encantaría pero no lo creo, comeré con… una amiga- le respondió su novia tratando de controlar su respiración y se giró hacia donde estaba Scarlet que iba caminando hacia ellos.

-hola! Tu debes ser el famoso Eric del que Charlotte habla tanto, soy Scarlet- se presentó al roquero y se dieron la mano.

-si, mucho gusto… oye ¿no te importa que me la robe en el descanso? O si quieres puedes venir a comer con nosotros- le dijo Eric 

-pues… no gracias, se ve que ustedes desparraman miel y eso es demasiado para mi, lo siento- dijo Scarlet haciendo cara de asco.

Eric y Charlotte se soltaron a reir.

-de acuerdo, entonces para la otra… ¿nos vamos?- dijo Eric y su novia asintió.

-hey! Recuerda traerla para la cuarta hora y pórtense bien- dijo la gótica guiñándoles un ojo y provocando que Charlotte se sonrojara.

-no prometo nada…- le contestó el roquero mientras él y su chica se subían al auto.

-tengo que preguntarte algo y quiero que me contestes con la verdad… ¿por qué tienes tantas fotos de un tal Damen Dylan?- pregunto molesto Eric mientras conducía hacia un restaurante de comida rápida.

-pues… eh… yo…- Charlotte suspiro, claro que tenia que decirle tarde o temprano –bueno yo estaba enamorada de él, pero te juro que ya no, ahora te quiero a ti- dijo Charlotte mientras acariciaba el bello rostro de Eric.

-¿sabes? No me gusta ser tu segunda opción ni tu premio de consolación…

-lo siento tanto Eric, en serio no crei que te molestarías por… por… ¡un tonto enamoramiento adolescente! Damen quedo en el pasado ¡ya no lo quiero a él!- le explico Charlotte, en serio lo estaba tratando de olvidar y en definitiva Eric no era su plato de segunda mesa.

-¿ah sí? ¿Como puedo estar tan seguro que me amas a mi y no a ese niño rico con aires de grandeza?- pregunto Eric y detuvo el auto.

Esta era su primera pelea oficial como pareja. Los celos irracionales de Eric solo le hicieron ver a Charlotte que lo que ellos empezaban a tener era algo serio y en verdad le había entregado su corazón a ella.

-Mírame- le dijo Charlotte y tomo su rostro entre sus manos –el día en que nos conocimos te entregue mi cuerpo y mi corazón, ¿qué mas quieres de mi? De hecho, soy yo la que debería estar preguntándose porque me amas…. No soy hermosa, ni tengo un cuerpo exuberante, soy toda una antisocial que vive encerrada en su habitación… en cambio tu eres mayor que yo, eres muy guapo y amable, un excelente músico, puedes tener a cualquier chica en la palma de tu mano, pero sin embargo me escogiste a mi, asi que dime ¿cómo puedo saber yo que realmente me amas? ¿qué no te irás a la mas mínima oportunidad?- 

Eric se le quedo viendo y estaba en shock. No creyó que su novia le fuera a recriminar demasiado. Lo único que hizo fue salirse del auto. Necesitaba pensar porque sin duda tenía razón, es decir, ¿cuántos días llevaban de conocerse? Tres, cuatro… y ya tenía una gran discusión de la cual culparse mutuamente.

El roquero camino y se sentó en una banca, se había estacionado frente a un parque. Miro hacia delante y Charlotte estaba con la mirada perdida aun sentada en el asiento del copiloto, aun no podía creer las palabras que salieron de sus labios.

El muchacho que aun seguía hundido en sus pensamientos observó una rosa, estaba tirada a mitad de la calle, color roja y ni un pétalo marchito. La recogio del piso y fue a abrirle la puerta a Charlotte.

-Tienes razón, no se porque te ame desde el momento en que te vi caminando bajo la lluvia… ni tampoco se porque tu me amas a mi cuando podrías tener a alguien mejor. De lo único de lo que estoy consiente es que tenemos tiempo para averiguarlo ¿qué dices?.

Eric le ofreció la rosa a la chica y ella le sonrió a la vez que una lágrima caía silenciosa deslizándose por su mejilla.

-si… no es como si fuéramos a morir mañana- le contesto Charlotte y tomo la rosa ya también la mano de Eric.

-se me ha quitado el apetito, ¿y si sólo comemos un helado? – le propuso Eric y ella estaba de acuerdo, la primer pelea de una pareja te quitaba el hambre.