♥ CAPÍTULO 29 ♥

 Ese mismo día, por la tarde, en 'bieber bitch' (*narrado por Justin*)...

 Una locura. Lo que tendría que hacer ahora mismo era una locura. Si, esa locura se llamaba Selena. Lo peor de todo es que Miriam no sabía nada. Nada de nada. Sólo quedaban unos 5 minutos para poder ver de nuevo a Selena. Esa chica que me hacía la vida imposible...pero me gustaba. Si, me gustaba. No en plan 'estoy enamorado', pero me gustaba un poco. 
 Era normal ¿no? Selena es guapa, morena, tiene unos ojazos.. bueno, si sigo hablando de ella nunca me cansaré. Lo tenía todo. Hasta podía ser amable cuando se lo proponía. Pero Miriam no se queda atrás.
 Sus besos, sus miradas, sus labios...Todo. Ella también formaba parte de mi vida. De distinta manera, pero era así.
 Me sentía triste por ella. Ultimamente no dejaba de recibir amenazas de fans en twitter. Al parecer no le hacían mucha gracia aquello, pero me daba igual la gente. Yo la quería y con eso bastaba.
 
 Empezó a sonar la puerta. Había llegado. Un escalofrío por todo mi cuerpo. Iba a cometer uno de los peores errores de mi vida. Ya no había cuenta atrás.

- Hola - me saludó.
- ¡Miriam!¿qué haces aquí? - dije sorprendido.
- ¡Sorpresa! - dijo riéndose - Pensé en visitarte y contarte que he hecho las paces con Jennifer...
- Emm...no te esperaba - dije temiéndome lo peor.
- ¿Qué pasa?¿Te viene mal? - dijo entrando en casa. 
- No,no, me encanta que vengas, pero justo ahora quería empezar a componer y me gustaría hacerlo solo...- dije inventándome una excusa.
- Amm...¿no puedes dejarlo para otro momento? Me gustaría pasar algo de tiempo con mi cantante preferido - dijo riéndose.
- Bueno...¿qué te parece si quedamos esta noche y te hago una cena especial? - dije echándole mi mirada cautivadora.
- Y...¿qué te parece si hacemos ahora una merienda especial? - dijo entre risas.
- Miriam...lo siento, no tengo tiempo - dije mirando el reloj - tendremos que hacer lo de la cena.
 - Bueno,vale... - dijo resignada - tendré que conformarme hasta esta noche...
 - Oye, no te pongas así cariño - dije acariciándole la mejilla - Te prometo que pienso preparar la cena más rica del mundo.
 - Eso espero - dijo riéndose.
 - Te quiero.
 - No tanto como yo - dijo y después me besó.

 Justo en ese momento que todo parecía tan perfecto, la pesadilla llamaba a mi puerta. Maldición. Era Selena. Volvió a tocar el timbre. ¿Qué hago? ¿abro la puerta? ¿con Miriam delante?
 - ¿No vas a abrir? - dijo Miriam confusa.
 - Emm...sí, claro - dije separándome de ella.

 Abrí la puerta y allí estaba Selena. Estaba contentísima. Llevaba unos shorts con una camisa escotada y estampada. Los nervios se apoderaban de mi. No podía ni siquiera mirar atrás para ver la reacción de Miriam. Lo peor es que en cuanto abrí la puerta Selena se me echó encima para darme un abrazo.
 Lo único que esperaba ahora era tener suerte.

 En esos mismos instantes, en 'Bieber Bitch' (*narrado por Miriam*)...

 En ese momento, cuando ví que Selena abrazaba a Justin, lo único que podía hacer era rezar porque aquello no fuera cierto. Por mucho que pensara no encontraba explicación.
 ¿Cómo?¿Cuándo? Es decir, aquello no tenía sentido. ¿Selena y Justin? Lo peor es que no se separaban.
 Ahora se volvía él para darme la cara. Por desgracia yo tenía las mejillas empapadas en lágrimas. No quería escuchar mentiras ni falsas explicaciones. Nada. Solo marcharme de allí lo antes posible.

 - Miriam...no es lo que crees... - eso fue lo único que salió de su boca.
 - Ya...componer música...¿eso es lo que haces cuando yo no estoy a tu lado? ¿Liarte con chicas a mis espaldas? - dije como si cada palabra me quemara por dentro.
 - No...Selena es una amiga...
 - Soy menos que una amiga, Justin y yo estamos intentando llevarnos bien... - intervino Selena.
 - Claro...por eso os dais tantos abrazos con total confianza ¿no? - dije irónicamente - Mirad, no me creo nada. No me importas nada, Selena. Y ahora Justin para mí ni existe.

 Esas fueron mis últimas palabras en aquella casa. Una casa que no volvería a pisar. No quería volver a saber nada de él. Nada. Para mí ese canadiense no existía. ¿Creía que yo era una cualquiera? No soy como esas chicas que están con él de un día para otro y al siguiente se cansan de ellas. No soy así ni lo seré.

 Así estaban las cosas. Dos chicas que amaban al mismo chico. Pero ya no lo quería como hace dos minutos. Las cosas pueden cambiar en menos de dos segundos, pero pueden volver a la normalidad.

- ♥ Gracias por leerlo ♥ -