Bueno, finalmente he acabado el capítulo 5º. Si me vieráis en el recreo terminandolo de escribir. Mis amigas me miraban con cara rara xD. Espero que este os guste más, que me he tirado mucho rato pensandolo :/. Tenía ya lo principal del cap, pero me faltaba de que iban a hablar Cathy y Justin ^o^. Espero como siempre vuestros comentarios, muchas gracias a todos aquellos que esperan mis capítulos con la misma ilusión que la que pongo yo cuando los escribo. GRACIAS!! <3

Por un instante no supe que contestarle ¿Que podía decirle? Ni siquiera entendía a que quería referirse. O puede que sí... e incluso yo misma intentaba negarmelo. ¿Como podía entablar una conversación así con alguién como él? Era un chico al cual no le importaba ligar con cualquier chica, pese a que tuviera novia, y yo era el ejemplo presente en ese momento. ¿Qué me estaba pidiendo, un rollo de una noche cuando ella lo esperaba en los L.A.? Ella, él y sus perfectas vidas,...                                                 
-No bromees con esto, Justin -le pedí mientras le soltaba con cuidado sus manos de mi cintura, él volvió al ataque sin dejar que me alejara de sí, parecía ser consciente de que su cercanía me confundía, tenía la ligera esperanza de que eso significara de que al menos él también estaba confundido. Era la única explicación que le podía encontrar a lo que me estaba pidiendo.                                                                                            
-No estoy bromeando -me contradijo. De hecho parecía que era sincera y eso solo me descolocaba aún más- Siempre que vuelvo a casa es cuando me doy cuenta de cuanto te he extrañado.                                                       
-Justin, por favor, déjalo ya. No quiero oír más -miré para otro lado, angustiada de lo mucho que me reconfortaba esas palabras.                             
-No me mientas, sí quieres -afirmó con una risa, le volví a mirar, esta vez enfadada, ¿qué risa le podía encontrar a aquello?                                                         
-Tú no sabes lo que quiero -le corregí- Nadie puede saberlo, no lo sé ni siquiera yo,...Aclaremos esto de una vez, Justin ¿qué me estás pidiendo?         
-Nada que no me quieras dar -aseguró muy serio.                                                   
-Sí, claro, que sepas que aún me acuerdo del último cumpleaños que pasaste aquí,...                                                                                                                      
-Aquella vez, tú también querías, Cathy, ambos queríamos,...                                
-Claro que quería. Estaba loca por ti, te necesitaba, te hubiera dado todo lo que me hubieras pedido,...                                                                                                 
Del silencio que nos rodeaba, de repente, se oyó el inconfundible lloro de Jaxon. Ambos nos miramos impactados por unos segundos, habíamos estado demasiado metidos en nuestra propia burbuja, tanto que nos habíamos olvidado de que los niños dormían arriba. Fui la primera en apartar la mirada y levantarme. Oí un ligero suspiro de Justin antes de subir arriba para calmar a Jaxon.                                                                                 
Por suerte los niños ya dormían en habitaciones separadas, por lo que por lo visto Jazzy no se había enterado de nada, ella tenía el mismo sueño profundo de su hermano mayor. Jaxon, solo estaba alterado, por lo que me dediqué a pasearlo por la habitación meciendolo. Tardé lo suyo, puesto que el niño probablemente notó lo nerviosa que yo me econtraba. Lo solté en su cuna con cuidado, y le acaricié su pelo rubicundo, era increíble como se parecían los tres hermanos entre sí.     
Bajé lentamente de vuelta al salón, no me sorprendí al encontrarme a Justin acurrucado en un lado del sofá. Ahora tenía una vida muy ocupada, por lo que en cualquier momento se podía quedar dormido perfectamente, sin ni siquiera darse cuenta.                                                              
Me acomodé en el otro lado del sofá, no me apetecía marcharme a una habitación y alejarme de él. Podía ser más generosa conmigo misma, mientras él estuviera durmiendo. Me acomodé a su lado, pero sin llegar a tocarle, aunque sabía que no se iba a despertar. En la oscuridad de la habitación, y mirandole, finalmente me quedé dormida.         
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Me desperté de sopetón por culpa de unos insistentes golpes en la puerta de la casa. Abrí los ojos y me topé con Justin, que continuaba tranquilamente dormido, a mi lado, y con una mano abandonada en mi cintura. No tuve oportunidad para recrearme en ello, porque los golpes no paraban. Me levanté con cuidado no despertarle, salí del salón y miré a mí alrededor ¿dónde estaban Pattie o Jeremy? ¿Había sido capaz de vernos su madre en el sofá y dejarnos ahí, sin molestarse? Lo pensé un escaso segundo, sí, seguramente sí.                                                                    
O bien continuaban durmiendo, cosa que dudaba, o bien se habían ido a comprar, ya que tenía una vaga imagen de lo que quedaba en la nevera de la noche anterior cuando hice las tortillas para Justin y Jazzy.                       
Miré de reojo el reloj mientras me acercaba al recibidor. Las 9:45 AM. No tenía idea quién podía venir un sábado por la mañana a esas horas, teniendo en cuenta de que solo los amigos de Justin sabía que estaba aquí y de que ellos nunca se levantarían tan temprano un sábado.               
Adormilada como estaba, me salté el preguntar quién era, tomé el pomo de la puerta y la abrí de un tirón.                                                                                   
La mano la cual había estado golpeando la puerta se quedó parada en seco en el aire cuando observó que la puerta se abría.                                            
Tanto ella como yo, nos quedamos mirándonos unos segundos, totalmente impactadas. ¿Qué hacía ella allí? ¿Que sabía Justin? Su rostro, que hasta hacía unos segundos había tenido una ligera sonrisa de bienvenida, adquirió una mirada tosca, desconfiada. Probablemente había reconocido la sudadera que llevaba puesta.                                          
De repente, lo recordé todo. Era cierto. Ella no me conocía físicamente, podía ser cualquier persona para ella. ¿Y que podía decirle yo ahora? Me había quedado en blanco. ¿Tenía que decirle que la chica que estaba en la casa de su novio con una de sus sudaderas, y que había dormido con él era solo una amiga?                                                                                                                        Justin, continuaba en el salón, profundamente dormido, y totalmente inconsciente de lo que sucedía allí.                                                               
Intenté sonreír, para quitar la máxima tensión al asunto.                                                
-Hola, Selena,...

CONTINUARÁ...
Postdata: NO SOY MALA!! xD