ACABADO!! xD Me he puesto a acabarlo para hoy, porque es posible que mañana no hubiera podido subirlo. Tengo un examen de lengua el jueves y tengo que estudiar, lo normal, vamos...¬¬ Aunque le he dedicado menos tiempo, espero que os guste de igual manera ^^

Mientras se perdían de mí vista y veía como Justin tomaba la mano de su novia, no pude evitar pensar en la imagen de familia que daban. (...)       
***                                                                                
Dí un portazo nada más entrar en casa. No me encontraba de muy buen humor. Siempre me ocurría lo mismo, una vez que me entristecía, me entraba una rabieta conmigo misma. ¿Por qué tenía que sentirme tan mal? ¿Por qué tenía que importarme lo que hicera con su vida sentimental? Estúpida, definitivamente era una estúpida.                            
-¿Y? ¿Cómo habéis pasado la noche? -me saludó Chris a su manera mientras se paseaba desde el recibidor con una tostada a medio comer. Tenía el pelo ligeramente alborotado, pero ya se había vestido con ropa de calle.                                                                                                                                  
-Divina, la mejor noche de mi vida -murmuré entre dientes irónicamente mientras subía por las escaleras lentamente.                                                           
-¡Vaya! ¡Algo interesante habréis tenido que hacer Justin y tú! -comentó con una sonrisa juguetona, me paré en seco en mitad de las escaleras.         
-Serás idiota...-le aseguré con un tono cansado, no me apetecía volver a enfadarme con él.                                                                                                                  
-Estas rara...-comentó- ¿no piensas desayunar?                                                               
-No me apetece, dile a mamá que ya cogeré algo después -comencé a retomar el camino a mi habitación- Por cierto, Justin me ha pedido que te diga que vendrá otro día a darte la revancha, que no te preocupes.          
-Vale...                                                                                                                                      
Cerré la puerta de mi cuarto con más sigilo que la anterior. No me apetecía pensar, por lo que cogí unos vaqueros limpios, una camiseta y me dí una ducha. Me relajaba sobre manera cuando lo hacía, pero cuando estaba aclarándome el champú del pelo, la radio me jugó una mala pasada. Comenzaron a sonar los primeros acordes de "Overboard". Segundos después ya había salido de la ducha y había desconectado la radio totalmente.                                                                                                                 
Todo a mí alrededor intentaba ponerme de peor humor. Probablemente ese era uno de los príncipales problemas de vivir allí. Ponían sus canciones en todo el mundo, ¿cómo no iban a hacerlo en Canada?                   
Después de secarme el pelo con una toalla, me senté en la cama y encendí mi nuevo pórtatil. Ya tenía como costumbre meterme en twitter, aunque en un príncipio no parecía haber nada inusual, finalmente le dí a la opción de los mensajes. Me quedé ligeramente impresionada cuando me percaté de uno en especial.                                       
Lo había enviado desde su twitter público, no desde el privado. No se había extendido mucho, solo aparecían tres palabras: "lo siento mucho". El mensaje databa de hacía escasos diez minutos. Era extraño pensar que después de meses de ignorancia por internet, lo primero que hacía era pedirme disculpas. Le respondí con claridad y sinceridad: "No te comprendo, no tengo nada que perdonarte". Hablaba en serio, él no me había hecho nada o dicho nada, y tampoco era consciente de lo mal que me sentía por su relación con otra persona. Tecnicamente, para él, no debería haber pasado nada.                                                                                                                
Para más sorpresa, no tardó ni un minuto en contestarme, probablemente, Selena estaría ocupada o jugando con los niños en el parque. "Me di cuenta de que la sudadera que te dejé estaba mojada por las mangas antes de irnos"                                                                                                                                          
Me quedé en blanco, ¿y? ¿ahora como podía explicarsélo? Si le contestaba con cualquier historia de los niños mientras él dormía probablemente sería capaz de preguntarsélo a Jazzy, y probablemente esta le contaría de nuestra pequeña conversación arriba de las escaleras. La niña podía guardarte un secreto, pero si la gente le insistía, e intentaban volver al tema después de hablarle de cualquier otra cosa, su hermana se equivocaba y lo soltaba todo. Por lo que decidí irme por las ramas "Debió haber sido cuando me lavé la cara, ¿por qué tendría que llorar por ti, Biebs? xD"                                                                                                                           
Esta vez la respuesta tampoco tardó en llegar, y adiviné lo que me había respondido antes incluso de leerlo "No lo tengo muy claro, pero he conocido a bastantes chicas en mi vida, y muchas lo hacen o_O"                                     
"Las chicas que lloran son tus beliebers, se emocionan, es normal ;)" Le escribí de manera más traquila, mientras me acomodaba en la cama. Parecía que lo peor ya había pasado.                                                                             
"Lo sé, pero que yo recuerde, tu también eras una de ellas *___* " -me mordí el labio, ocultándome una sonrisa. Claro que se podría decir que yo formaba parte de ellas.                                                                                                           
"Claro que lo soy =) , recuerda como me lo paso en tus conciertos" Había ido a todos los conciertos que había podido, y en todos y cada uno me había sentido orgullosa de él. Aquella vez tardó un poco más en contestarme, me moría de curiosidad por saber que estaría pasando entre ellos dos, si Selena estaba presente mientras Justin me estaba mandando los mensajes, si estaba en los columpios con su hermana,...                                         
"Selena no se diverte en mis conciertos, tú sí" Suspiré cansada, ¿es que siempre íbamos a tratar los mismos temas? ¿Por qué se empeñaba en torturarme sin ni siquiera saberlo?                                                                            
"¿Te has empeñado en compararla conmigo?" -le escribí no muy segura de sí me iba a gustar fuera lo que fuera a contestarme.                                                   
Pasaron los minutos, y no había señales de él, por lo visto ya había agotado el escaso tiempo que tenía para mí. Por lo que decidí ignorar el ordenador y marcharme abajo y pillar mínimamente una fruta.                                                      
Cuando bajé al comedor, solo estaba mamá metiendo los platos en la alacena. Me saludó con una sonrisa por un instante, pero me miró extrañada cuando se fijó detenidamente en mi rostro.                                                 
-Cariño, ¿estás bien? -comencé a toquetear todas las frutas que estaban en el bol central de la mesa.                                                                                                      
-Claro que estoy bien, ¿por qué no iba a estarlo? -me quejé mientras cogía una manzana roja y le daba un mordisco, su dulce sabor estalló en mi boca, y está ligeramente reseca, me lo agradeció.                                                                           
-No sé, a lo mejor había pasado algo anoche,...                                                                  
-Todo fue bien anoche, mamá, no te preocupes,... -le aseguré de marcharme de vuelta a mi cuarto. Teóricamente no le había mentido, todo había ido bien, por la noche.                                                                                            
Entré de vuelta en mi habitación y me decidí a apagar el ordenador cuando me percaté del último mensaje que Justin me había enviado, hacia pocos segundos; "Nunca he comparado contigo a nadie, Cathy, siempre has sido especial para mí"                                                                                                                      
Realmente me sorprendía su capacidad para hacerme sentir bien con unas simples palabras, aunque todo mi mundo estuviera del revés.                               

CONTINUARÁ...