Bajo las estrellas.                                                                                                                                             Capitulo 2. El bosque infinito.
Se me hizo muy buena persona, linda y súper buena onda así que le pedí su número telefónico y su e-mail, creo que por ahora era la única persona en la que podía confiar...  Platicamos hasta que terminara la clase y el profesor  Daniel se acerco a preguntarme si me había acoplado bien al salón, todos mis compañeros se quedaron viéndome y algunos se reían… yo no sabía porque, pero le dije que sí. Dejo un poco de tarea, la apunte y guarde mi libreta de tareas.
Era hora de ir a casa, agarre mi mochila y espere a que Isis terminara de guardar sus cosas, así que le dije:
-Te ayudo? 
Y ella me contesto: 
-Muchas gracias, ya termine. Me podrías pasar mi suéter?
Se lo pase y nos fuimos directo a su casa. Fuimos platicando en el camino sobre nuestros artistas favoritos… Teníamos muchos en común pero en especial Justin Bieber. Llevaba unas galletas Oreo en mi mochila, le dije que si quería una y comimos todo el paquete completo. Empezamos a cantar algunas canciones y en unos cuantos minutos llegamos a su casa. Me despedí de ella, le dije que nos veíamos mañana y me fui directo a mi casa.
Empecé a ver las formas de las nubes, me senté en el pasto y las observe un buen rato hasta que obscureciera. Mi madre me llamo al teléfono móvil y me dijo:
-Donde estas? Porque tardas tanto? Con quien estas?
Yo le conteste que ya iba en camino.
Abrí la puerta de mi casa y mi padre se encontraba llorando, mi padre era muy frio conmigo así que decidí no preguntarle nada y me subí a mi cuarto. Hice mi tarea y prendí la televisión. Todo era muy aburrido, no sabía qué hacer… Pensé en llamarle a Isis o a Jorge para platicar un rato, pero me di cuenta que ya era muy tarde, así que termine mi tarea y guarde mis cosas en la mochila, fui a comer un poco de cereal con leche. Vi una sombra detrás de mí y mi piel se erizo. Preferí mantener la calma y voltear discretamente… No era nadie, solamente el reflejo de las cortinas que eran movidas por el viento. Deje el cereal y me fui a mi cuarto. 
Ya ahí estuve un rato escuchando música y me dormí con la radio encendida. 
Empezó un nuevo día, era más frio y con mas niebla. Le llame a Isis para ver si estaba lista y pasar por ella para ir a la escuela. No me contestaba, eso era muy raro para mi.
Agarre mi mochila, mi bufanda, mis guantes y mi sudadera y baje a tomar mi desayuno.
 Mi madre estaba preparando el desayuno y mi hermano mayor me pregunto:
-Que tal tu primer día?
Yo le conteste:
-Para ser el primer día estuvo bien, solamente hice 2 compañeros pero con eso basta.
Tome mi leche y salí de la casa para que mi padre me llevara al colegio. Cerré la puerta y me encamine hacia el carro.
Mi padre se encontraba de buen humor esta vez, entonces decidí preguntarle porque estaba llorando ayer y él me contesto:
-Un vecino me conto que mataron a su hija y no quiero que eso te pase ni a tu hermano.
 Se me cerró la garganta de la impresión y de repente se me vino a la mente Isis, le dije a mi padre que si podíamos pasar a la casa de Isis para ver si estaba bien, me dijo que ya era tarde y que nos teníamos que ir a la escuela. 
Estuve pensando todo el trayecto porque no me habría contestado y  me preocupe demasiado. 
Llegamos a la escuela. Esta vez  ya había más iluminación que la del primer día, todos los grupos estaban en los pasillos y no me dejaban llegar al salón 421. Esta vez  me tocaba Matemáticas y decidí no entrar a clases. Salí del colegio y me encontré a Jorge. Le pregunte que si conocía a Isis y me dijo que si pero que hoy no la había visto. Pensaba en pasar de nuevo a su casa para preguntarle a sus padres porque no había ido al colegio y convencí a Jorge de que me acompañará. 
Toque la puerta e Isis me abrió, mi corazón ya estaba tranquilo. Le dije que si quería salir a caminar un rato y me dijo que sí. Decidimos ir a un bosque que estaba cerca de nuestro colegio. Jorge me empezó a contar sobre las profesores, algunos eran muy buena onda pero había profesores que tan solo te rieras una vez te sacaban del salón. Eso se me hacía muy estricto… Llegamos al bosque. Había niebla y tenía un pequeño lago así que decidimos caminar un rato alrededor del lago y sentimos cosas extrañas. 
Isis y Jorge sonrieron discretamente por mi gesto de preocupación. Me preguntaron que porque estaba así, yo les dije que estaba muy asustado porque sentía cosas raras atrás de mí. De repente no había nadie alrededor. Me empecé a preocupar, encontré un tronco y me puse a pensar:
-Que habrá pasado con ellos? Estarán jugando? Volteé a mi derecha y me di cuenta que Jorge estaba escondido detrás de un pino pero a Isis no la encontraba.