Buenoooooooooo, no hacía tiempo que no subía nadaaaa :(. La historia es simple xD, hubo un problema con una de las que seguíais la novela, no le aparecía la décima parte y lié la de dios para mardarséla xD. Pero como todavia no se ha conectado, no sé nada de ella D: He estado esperando por si aparecía, pero ya me he aburrido, sinceramente.
Si es que todavía queréis saber como acaba la historia xD, aquí teneis un adelanto del cap 11, prometo que si el viernes no sé nada de ella, subo dos caps seguidos el viernes xD.


-¿Cómo puede ser eso? -quise saber teniendo la oreja literalmente pegada al teléfono. Estaba realmente extrañada de que me llamara a las tres de la mañana.                                                                                                                                -Acabo de volver hace un rato, tomamos un avión a otra hora para librarme de la prensa de por la mañana. Lo siento mucho, imagino que estabas durmiendo,... -tenía la voz un poco ronca, como si estuviera alterado.                                                                                                                       
-Bueno, sí, siento confesarte que es lo que tiendo a hacer a estas horas -murmuré apartandomé el pelo revuelto de la cara e intentando despertarme- ¿me llamas por algo importante?                                                      
-¿Importante? Desde luego, necesitaba verte -confesó, me pudé imaginar su sonrisa en aquel momento, probablemente similar a la que se dibujó en mi rostro, él era capaz de despertamente con rápidez.                                                            
-¿Necesitabas verme a las tres de la mañana? -me senté en la cama.                                     
-No, necesitaba verte a las dos, así que cuando llegué a casa, cogí el coche de mi padre y vine a tu casa para verte,...                                                     
-¿Cómo que a mi casa? ¿Estás aquí? -le pregunté incrédula.                                        
-Para ser exactos, estoy delante de tu casa, esperando a que te asomes por la ventana,...-nada más decirme aquello ya me había levantado de la cama y estaba mirando hacia afuera por mi ventana.                                                                                                      
Estaba allí realmente, apoyado contra un antiguo SEAT azul oscuro, delante de la acera de mi casa, con una chupa oscura y con el iPhone pegado a la cara. Nada más verme,  sonrió genuinamente. Al segundo recordé las pintas que tendría y me agaché rápidamente bajo mi ventana, no tardé en oír su voz por mi móvil.                                                                                                            
 -¿Por qué te escondes? -me preguntó riendo.                                                          
-Porque no quiero que me veas así -me quejé mientras miraba a mí alrededor en busca de mis vaqueros.                                                                        
-Como tú quieras, pero baja,... -me pidió con voz lastimera, no pude evitar reírme, pues ya me había escabullido hacia el otro lado de mi habitación y me estaba poniendo los pantalones como podía con una sola mano.                                                                                                                             
-Ni lo dudes, ya me estoy cambiando de ropa -le comenté mientras me abrochaba el botón de los vaqueros.                                                                        
-Interesante,... Quizás podrías volver a la ventana,... -me sugirió mientras se volvía a reír. Y de hecho lo hice, ya con los pantalones puestos, solo y exclusivamente para sacarle la lengua por la ventana.          
-Ahora nos vemos, pervertido -le advertí colgando la llamada y cerrando la ventana. 
Me cambié rápidamente la camiseta del pijama por una fina sudadera morada, pues era la prenda que tenía más a mano. Me lavé la cara, me cepillé el pelo a la carrera, y me lavé los dientes en tiempo record. Finalmente me escabullí por la escalera de atrás de mi casa, con el mayor sigilo posible, abrí la valla que la rodeaba y conseguí salir.