"L'amour" Paris no es una ciudad donde todo es color rosa.


Capitulo cuatro.
·¡Puta! ¡Nunca sería de esas!

Martes en la mañana. 
Le pego al despertador para que deje de sonar. Me baño, hago mi típica trenza hippie al costado y uso unos jeans gastados - ¿notan que casi siempre uso lo mismo?- y una remera corta negra. Hoy hace calor, y voy a disfrutar de él, me digo.
Meto las cosas del colegio en el morral y reviso el celular antes de ir a la cocina. ‘Recordatorio: el cumpleaños de Aaron es en una semana’ 
¡Mier*da! Lo olvidé. Mi hermano cumple veinte y dos años en una semana, y yo no sé ni donde vive actualmente. Hace dos años no me llama, hace dos años no lo llamo. Perdimos contacto y no sé nada más de él. ¿Qué debo hacer? Me pregunto mientras me siento en la mesa. 
La abuela lee el periódico, casi nunca lo hace, no sé porque hoy sí. Su semblante está algo sonriente, como nunca antes, la miro y pregunto: 
—¿A que se debe tanta felicidad?
Levanta su vista de las hojas blanco y negro. Y la vuelve a bajar.
—Okay…—susurro y me levanto. —Adiós—digo antes de salir por la puerta. 
¡No se qué le pasa a mi abuela! Nunca lo sé, nunca me cuenta nada, siento que soy nula para ella. Nada. 
Llego a la escuela y me encuentro con el rostro de Dim.
—Sister—dice él cuando me saluda. ¿Sister?
—Bro—le sigo el juego. —¿Y Sophia? ¿Sigue enferma?
—Si… creo que mañana se reincorpora. —sonríe. Su pelo hoy se ve más brillante de lo usual. Y sus ojos tienen un tono verdoso.
Caminamos por los pasillos del colegio hasta chocar con Charlotte. Se miraron, y mi amiga sonrió algo nerviosa.
—Hola Dim. —dice la rubia mientras se queda en su lugar jugando con sus dedos, nerviosa, se nota.
—Charlotte. —dice el él apenas audible. ¿Acaso me estoy perdiendo de algo?
Mi ‘amiga’ si es que eso somos, me mira.
—No me contestaste la llamada el Domingo, por lo qué no pasé por tu casa ¿pasó algo?
Dim desaparece diciendo que se va a su clase para no llegar tarde. Me apoyo en uno de los lockers y Charlie al mi lado.
—Mi abuela pasó.
—¿No te dejó? ¿Por qué?
—La verdad… ni yo lo sé. No sé que le pasa, dice que estoy castigada, por mentirle. —bufo. —¡y nunca le mentí! — miento. En realidad, teóricamente si le mentí. Pero no tanto, esa noche, el viernes, Harry me dejó a dos o tres cuadras de casa –pensando que ahí quedaba mi casa- y luego caminé. Llegué caminando, pero se exactamente a lo que se refería la abuela. ¡Pero ella no especificó! 
—¿No podías escaparte? Lo que es malo, pero tampoco tanto. —dice, mientras recuerdo algo que Harry dijo la semana pasada, realmente parecido.
—¿Con mi abuela? No. Bastante que fui a la fiesta de Harry el sábado.
—STOP— dice ella y abre los ojos como plato— ¿¡fuiste a la fiesta de Styles y no me dijiste!? —sonríe notoriamente.
Veo que su sonrisa baja de a poco. Estoy por contestarle, cuando veo una sombra detrás de mí. Siento una respiración pesada cerca de mi. Charlie pone una mirada asustada, nerviosa. Pero no la misma mirada nerviosa de cuando estaba con Dim, otra, nerviosa mala.
—Señoritas—la voz habla fría y pacientemente—el timbre sonó hace cinco minutos, a detención.
—¿¡que!? —decimos al unísono.
Ninguna protesta ni excusa nos sirve. Nos llevan a rastras –metafóricamente hablando- a detención. 
Me siento en uno de los bancos vacíos de la sala de castigo y miro a mis costados, hay más chicos. 
Mi mente vaga sin saber en que pensar, y pienso en los últimos dos días…
*
Domingo por la tarde.
—¿Abuela? —pregunté mientras terminaba de escuchar su canal favorito de radio. La vi contenta, por lo que elegí ese momento.
—¿Qué? 
—Hoy hay una fiesta y…
—Te dije que nada de fiestas.
—¡Abuela! —me quejé. La miré con reproche, mientras algunas lágrimas se juntaban en mis ojos -¡mal habito! Lloraba por cualquier cosa- me preguntaba por qué mi abuela me hacía esto.
—¿Qué quieres? ¿Qué te deje ir a una fiesta donde seguro todos se emborrachan y se ponen a tener sexo detrás de unos arbustos y sin protección? ¿Quieres terminar embarazada como tu madre? ¿Eso quieres? ¿Pescar una enfermedad y morirte joven? ¡De ninguna manera! —estaba elevando su voz, mucho. — Escúchame una cosa Zoe, solo intento protegerte, intento que no cometas los mismos errores que tu madre…—empezaba a bajar la voz. Las lágrimas seguían acomodándose al borde de mis ojos— No te dejes llevar por ricachones que te prometan una vida feliz, ellos solo quieren tener un buen polvo contigo—Me sorprendió su expresión, me dolió también. Tomó un respiro y vi que sus ojos estaban aguosos— nunca fuiste a una fiesta, al menos no con mi consentimiento— me miró de reojo. El corazón casi deja de palpitar, ¿sabe lo de anoche?, pensé. — y no vas a ir a ninguna mientras vivas bajo mi techo, al menos no a una que organicen los irresponsables de los chicos de la universidad a la que vas. Porque serán ricos y todo lo que digas, y por eso mismo no miden el control de las cosas.
—Abuela, estas exagerando las cosas yo nunca…
—Non! Ne dites pas la merde! — Okay, la abuela se pasó, pensé. ¿Qué deje de decir pelotudeces? ¿Qué estoy hablando una mierda? Me levanté de la mesa, puse una mano en mi frente melodramáticamente.
—Abuela estás equivocada, porque yo no sería de esas. —bajo mi mano con pesadez. 
Me mira rabiosa.
—¿De esas? ¿De esas que? ¿Putas? Porque le estarías diciendo eso a tu madre, y tu madre no era ninguna puta, solo se equivocó. — Su mirada atravesaba mis ojos. Veía su dolor, pero también su rencor, su odio. ¿Odio hacía mí? Se que nunca me quiso como quiso a Aaron. Por mi culpa mamá murió, murió por que eligió tenerme, eligió darme a luz, y a cambio de eso dio su vida.
—¡Nunca dije ni diría eso de mamá! —
—Pero lo insinuaste—dijo frívola. 
—Está bien, me harté. —agarré el celular de casa y lo guardé en mi bolsillo. Abrí la puerta y salí.
—¿A dónde piensas ir? —gritó mi abuela cuando ya estaba por la mitad de la calle.
—¡NO SÉ! —Grité cuando cruzaba a la otra vereda. Escuché el portazo y las lágrimas cayeron libremente por mis mejillas.
Caminé y caminé el resto de la tarde. Por varios barrios, pasé por plazas, y por varias universidades. ¿Cuánto había caminado?
Miré el reloj del celular. ¡Medianoche! 
Tomé el primer colectivo que vi me llevaba cerca de casa.
Lunes por la mañana.
Las cosas entre mi abuela y yo estaban realmente mal. El aire estaba tan tenso que se cortaba con el aliento.
Ninguna decía nada en el almuerzo. Cociné las milanesas que habían sobrado del día anterior, y ella se quejó como siempre de porqué estaban tan duras.
—¿Quieres saber por qué? —le dije mientras por poco tiro la sartén al piso. —¡Porque la plata no alcanza para una mierd*a! ¡Y vives quejándote por todo! ¡y no trabajas, cuando podrías hacerlo perfectamente!
—No me hables así—dijo en un tono autoritario. De esos cuando tu papá te reta y no te animas a enfrentarlo.
—¡Entonces no te quejes! ¡No haces otra cosa que estar postrada en la cama todo el día escuchando radio! ¡Ayuda en algo! ¡NO HAY PLATA! —sentí mi mejilla arder, y luego vi su mano bajar de mi cara. Si, me había ganado la bofetada del año.
—Una vez más que me hablas así, y te juro Zoe, que no salís más hasta el año que viene.
—¡No me importa! —grité cuando salí corriendo de la cocina. Entré a mi cuarto, cerré de un portazo y miré la hora. Una del mediodía. ¿Qué iba a hacer todo el día encerrada con mi abuela? ¿Y sin poder salir siquiera a caminar?
Me puse los auriculares y escuché la radio, si, radio. Ni siquiera tenía mp3, bastante que el aparato que tenía como celular permitía escuchar las radios locales.
Tres horas. Así tres horas. Y la canción ‘She will be loved’ es cortada casi al final por la horrible melodía de mi rington.
Miré la pantalla pero no reconocí el número. Me saqué los auriculares y atendí.
—Zoe—dijo una voz conocida del otro lado del teléfono.
—¿Harry? —¡que extraño era hablar por teléfono con él!
—Si, soy yo—rió. Su risa tembló, ¿nervioso?
—¿Y como estas? —pregunté ya que ninguno decía ni una palabra.
—Oh, bien ahora que te llamé. — y ahora sonreí yo, mi cara se calentó un poco. — quería preguntarte si quieres ir a pasear…
—¿Co-contigo? — ¡que idiota! ¡No tartamudees Zoe! Me decía a mí misma.
—Esto…em, si. —
—No puedo, yo… en serio no puedo.
—Oh em, no importa. ¿Por qué no fuiste a la fiesta anoche? Te busqué.
Te busqué, te busqué, te busqué. Esas palabras resonaron en mi cabeza.
—Mi abuela no me dejó.
—¿Soy yo o tu abuela es algo anticuada? — No te imaginas como es…
Suspiré fuertemente.
—Perdón por no poder salir hoy— vuelvo a disculparme. 
—Oh no encerio, Zoey, hablemos por teléfono y listo. — ¿Zoey? ¿Me había puesto un apodo? ¡La primera persona en hacerlo! Se sentía tan lindo. Quería volverlo a escuchar de su voz.
—¿Cómo me llamaste? —reí inocente.
—¿Zoey? —dijo él y también rió. — Zoey…— pero esa vez fue diferente, fue sexy, fue sensual. Las notas de esa última palabra estaban cargadas de sensualidad.
Dejé de reír. Por primera vez, sentí algo que nunca había sentido. Sentí como algo en mí se encendía. Tenía calor como nunca antes había tenido. Y precisamente, no era un día caluroso. Llovía. 
*
Vuelvo a la realidad. Sala de detención. Miro a mi alrededor y no hay nadie. ¿Dónde están todos?
—¿Volviste a tierra? —miro a Charlie a mi lado. —Linda, la detención terminó hace como diez minutos. Tendríamos que estar en el almuerzo. ¿Qué te parece si nos apuramos? —dice sarcásticamente y sonríe. 
Sacudo mi cabeza en un intento de sacar las imágenes del fin de semana.
Definitivamente, no había sido un mal lunes. Al menos no del todo. Bueno si, pero no la parte de la llamada. Esa fue la única buena parte.
—¡Zoey! —grita Harry cuando entro a la cafetería. Todo el mundo –cuando digo todo el mundo, es todo el mundo- da vuelta a mirarnos.  
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OMFUKING GODDDD ♥ MIL MIL GRACIAS POR TOOODOS LOS COMENTARIOS AW *_* 
Este capitulo va dedicado a toddddas, y en especial a : @ 
*-* Bueno en serio ¡me gustan muchos sus mensajes de apoyo! 
Cuando me refiero a que den una 'critica' la critica no necesariamente es decir algo malo, tambien significa decir algo bueno entienden? jaja :D <3 Hoy estuve todoo el día de pileta, ufffff ^-^estoy re colorada jajaja . SALGO PARA FIN DE AÑO OHSI, :D ah.
BUENO, + DE 70 COMENTARIOS, ¿podrían? ¿Podrían? 
Ah y para las tramposas, no vale comentar como cuatro veces ¬¬ JAJA.
No se si vaya a subir mañanaaaa, las quiero hacer sufrirrrrrr un poquitinnnnnn *-* JAJAJA soy mala, díganmelo, come on ♥ las amo. 
MICAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA <3