¡FELIZ AÑO NUEVO! 
"L'amour" paris no es una ciudad donde todos es color rosa.

CAPITULO 5:

Martes de nuevo. 
Mediodía. 
Falta un día para el cumpleaños de Aaron.
Río a carcajadas con las cosas que dice Dim. 
Estamos sentados todos en una mesa. El pasado jueves, los hice sentar a todos juntos. Charlotte, Sophia, Dim y Harry. ¡Todos se llevaban bien! Solo hay… hay algunos inconvenientes entre Sophia y Charlotte. Me dí cuenta en el transcurso de la semana, que a ambas les gusta Dim. Pero Charlie al contrario que Sophi, lo esconde. ¡Ella es algo así como súper popular! Y ¡hola! Ya es bastante malo para su reputación sentarse con ellos… ¿Cómo iba a decirles a todos el mundo que le gustaba un inadaptado social? –Como ellos los huecos llaman a Dim-. Pero yo sé, que de alguna manera todo se va a solucionar.
¿Qué, tienes la bola de cristal? Dice mi fuero interno. 
Bueno en realidad, no lo sé. No sé nada.
—Así que así, es como le ganas las carreras en skate a un niño de ocho años—dice el rubio. Charlie estalla en carcajadas, y Sophi se tiensa un poco. 
—¿Hoy vamos a ver una película? —pregunta Sophi. — Se estrena ‘Amanecer’— dice, y recuerdo que hace una o dos semanas vi Crepúsculo en la casa de los Hamilton.
—¿Quieren? —pregunta rulitos –alias Harry- y me mira. —¿Puedes? — La forma en que él dice ‘Puedes’ y no ‘Pueden’ me hace sentir cosquillas en el estomago.
—Lo dudo— en realidad, es no. Pero para no ser tan frívola, digo eso.
—Oh vamos, por favor. Por favor, ¿si? —hace puchero y todos reímos. Paro de reirme. Suspiro fuertemente.
—La única manera, es escapándome.
—¡Tu primera escapada wuju! —ríe Harry.
—En realidad, el otro sábado, me escapé. — el sabe exactamente de qué sábado hablo.
Abre la boca en sorpresa y ríe. 
—¡Chica mala! ¿vas a hacerlo de nuevo?
—Depende de que esté haciendo la abuela a esa hora. ¿A qué hora es? — giro la cabeza para mirar a la morocha.
—Mmm, a las… ocho. —dice después de corroborar en el anuncio del cine que tiene en las manos.
—Es bastante tarde…— Concuerdo con Charlie. — Pero van a dejarme igual—dice, y esta vez no concuerdo con ella.
—Veo, ¿esta bien? —les digo.
...

Ocho en punto.

Estoy en la cocina mirando televisión –La cual al fin anda. La había mandado a arreglar hacía una semana y ya estaba. Salió caro el arreglo, pero valía la pena. Lo pagué con el sábado que ‘cuide’ a Cassie- y la abuela se sienta en el sillón a mi lado. Dos minutos después invento un bostezo y ‘buenas noches, estoy cansada’
Entro a mi cuarto, cierro fuertemente, y hago que se escuche el ruido del cerrojo. Listo. Miro la ventana de mi cuarto. Da al otro lado de la casa. Por lo que al salir tengo que agacharme para que mi abuela no me vea al pasara por la parte de afuera de la cocina. Una vez fuera de su campo de visión me paro. Acomodo un poco mi trenza y empiezo a caminar al cine. 
A eso de la mitad de la película, siento una mano sobre la mía. Miro a mi costado derecho, Hazza. Entrelaza sus dedos con los míos sin dejar de mirar a la pantalla. Trago saliva por el nerviosismo. Su tacto es suave y a la vez eléctrico. Estoy por volver la vista a la pantalla cuando sus ojos se encuentran con los míos. No reacciono, cuando por fin lo hago le sonrío. Él me devuelve la sonrisa.
La otra mitad de la película pasa entre sonrisas cómplices, y roces de piernas. ¿Esa soy yo? No, no me reconozco. Yo nunca coqueteo con chicos.
—¿Te llevo? —pregunta rulitos a la salida del cine. Solos quedamos Dim, Hazza y yo.
—Yo ya me voy, no se  preocupen—dice el rubio.
Lo miro y lo fulmino con la mirada, el solo sonríe cómplice.
—No te queda otra opción Zoey, te llevo. — se dirige a su auto por lo que supongo tengo que seguirlo. Antes, me doy vuelta y le susurro a Dim.
—¡te odio! —en broma.
—¡Lo sé, también te quiero! —replica en susurros. El ríe y yo sigo a Harry a su auto.
El Jaguar de nuevo.
—Creo que voy a terminar acostumbrándome a andar en autos último modelo.
—¿Quieres acostumbrarte? Puedo pasarte a buscar todos los días antes de la escuela.
—Solo bromeada—digo riendo, pero el no, habla en serio.
—Bueno, solo ofrecí. —sonríe y mira al frente. —Te vez linda Zoey— su voz, su voz nuevamente sensual. La voz me transmite sensualidad pura. —En serio—dice de nuevo más, más sensual.Y de alguna manera, también noto un tono sexual en la voz. ¿O me estoy volviendo paranoica? Es diferente a escucharla por teléfono, por teléfono no lo miro, no lo tengo al lado. Acá, el está a mi lado, encerrado en un auto a MI lado. 
—Gracias—mi voz tiembla. Siento mi cara caliente, y sé que me enrojecí.
—Te vez más linda cuando te ruborizas. —dice sonriendo, pero esta vez su vos me transmite ternura.
¿Cómo una misma voz puede transmitir tantos sentimientos a la vez?
Lo miro de costado. Sus rizos están perfectamente desordenados. ¿Lo hace a propósito? Su sonrisa, esa perfecta, y sus ojos verdes tirando a cielo, matadores. ¡Matadores!
¡Basta! Me digo a mi misma. ¿Por qué pienso todo esto de Harry? Lo conozco hace algo de tres semanas. ¡Basta!
Pero pensar… pensar en su sonrisa, sus rulos, su voz, ¡su hermosa sensual, y tierna voz!
—¡Basta! —vuelvo a decirle a mi mente. Solo que esta vez, noto que lo digo en voz alta. 
—¿Qué? —dice Harry, puesto que no venimos hablando de nada. Me mira extrañado.
—Lo siento, pensé en voz alta. —miro a mi alrededor. —¡Espera, acá! — le digo acordándome para que me deje en la misma casa que la ‘vez pasada’. Esta vez la camioneta no estaba. 
—Bueno, ¿Algún día voy a conocer tu casa por dentro no? —  el pánico inunda mi cara. —Tranquila…hoy no.—dice al ver mi expresión. Aunque de todos modos, no es por eso. ¿Mi casa? ¿Cómo iba él a conocer mi casa si ni siquiera se la había mostrado realmente?
—Gracias por traerme de nuevo— me bajo del auto deportivo cuando el me abre la puerta, como a toda una princesa- la que yo no era claramente, las princesas no mienten sobre su casa descaradamente-.
—Merci pour la belle nuit— dice. ¿Gracias por la bella noche? ¡Qué tierno! ¡STOP! Basta de pensar así sobre Harry, me regaño seriamente.
—Caballero, lo veo mañana— me acerco, y le dejo un beso en el cachete. ¡Esta vez fui yo! Pienso. Poso mis labios sobre su mejilla, el tacto se siente tan bien.
El es incapaz de decirme algo y vuelve a su auto algo atontado. Río y me voy a la puerta de ‘casa’ hago que toco timbre como la noche pasada. Y lo veo irse. Dos minutos después camino hacia casa. Entro sigilosamente por mi ventana –la cual dejé estratégicamente abierta antes de irme- y casi salto de alegría al no ser descubierta.
Caigo profundamente en los brazos de Morfeo.
Me despierta la alarma del celular. ‘Recordatorio: Cumpleaños de Aaron’
¡Mi hermano! 
Una media sonrisa se dibuja en mi cara mientras me ducho. Quiero saber que es de la vida de mi hermano, que pasa con él, a donde se fue exactamente. Si bien sé que está en España, eso no me dice nada. 
Después de ducharme y antes de ir a desayunar busco en la agenda su número telefónico. Hace dos años no me llama y yo tampoco lo llamo. Pero lo extraño, es mi hermano, la única familia que tengo además de la abuela –porque todos los otros se borraron del mapa y nunca más nos hablaron-.
Atiendo, atiende. Pienso mientras marco su número. Unos, dos, tres pitidos.
—¿Hola? —dice algo adormilado. ¡Oh dios mi hermano! ¡Cuánto extrañaba escucharlo! 
—¡Aaron! —grito de emoción. Me detengo un segundo, ¿Qué se supone que deba decirle ahora? ¿Gracias por dejarme tirada estos últimos dos años?
Mi respiración se agita un poco, y trato de calmarme mientras pienso en alguna respuesta coherente para decirle. Pero lo único que consigo es marearme, por lo que me siento en mi cama y respiro hondo. El sabe que estoy del otro lado del teléfono y sin embargo no dice nada. Silencio total. No era un silencio incomodo, era un silencio vacío, carente de emociones. Aunque yo podría prácticamente estar explotando de felicidad por volver a escuchar su voz en mucho tiempo, no lo estaba. No se si estar enojada, o que.
Decido que él tiene que hablar primero, aunque yo lo llamé.
—Como veo que no vas a hablar…—empieza.
—Bueno, mira, estoy enojada si, estoy feliz también porque estuché tu voz después de dos largos años, años en los que me abandonaste a mi suerte y ni si quiera tuviste tiempo para llamarme y decir ‘Hey Zoe están bien por allá?’ no, ni eso, nada. Nada. —termino dolida y con las lagrimas amenazando por desbordar mi ojo.
—¿Puedo hablar? Yo… simplemente no estuve bien tampoco, ¿okay? 
—Eso no es justificativo.
Zoe 1, Aaron 0.
—¿Quieres dejarme explicarte?
Lo  pienso. Me tiento a cortar la llamada pero me digo, ya está, ahora a hablar.
—Perdí mi celular justo unos meses después de venir aquí, perdí la agenda de contactos perdí todo...
—Ah claro, ¿y cómo me atendiste entonces? No soy tan idiota.
—¿Me vas a dejar terminar? —empieza a elevar su voz. — Llamé a la agencia de telefonía y me pudieron devolver mi numero, pero mi celular no… ni nada de los números agendados y como sabes no pude buscar en la guía telefónica porque no tienen teléfono de línea.
—¿Y tampoco podías mandar un email?
—¿Tienes email? Ni siquiera sabía eso. —hace una pausa—tampoco me llamaste, y no tienes excusa.
Silencio. El tiene un punto. Aaron 1, Zoe 1.
Quiero saber la hora, me voy hacia la cocina. Diez minutos y estoy a punto de llegar tarde al instituto. Comienzo a caminar. Ni si quiera se que está haciendo la abuela antes de irme.
—Vez, no llamaste y no tienes excusa.
Aaron 2. Zoe 1. 
—Okay, cometí un error. Pensé que estabas enojado con la abuela y conmigo y dejé de llamarte, ¡no puedes culparme! —digo antes de que me eche todo encima— ¡pensé que no llamabas por qué no querías saber nada de nosotras!
—¡Zoe Stone! ¿Estas de broma verdad? ¿Cómo mierd* no voy a querer hablar contigo y con la abuela? ¡Esperé tu llamada por meses! 
—A ver, y si yo no te llamaba hoy, ¿Cuándo pensabas buscarnos?
—Iba a ir este invierno… estaba juntando plata para un viaje y pensé en visitarlas. Si no fui antes es porque no pude, no porque no quise. — Bien, admito para mis adentros, ahora me siento algo culpable. Muy culpable. Mi hermano solo intentaba localizarnos y yo como toda una idiota profesional le complicaba todo.
—¿Vienes para el invierno? —quiero desviar el tema. Se que él lo nota pero no dice nada. Voy caminando hacia el instituto cuando un Lamborghini rojo se detiene a mi lado. Bajan la ventanilla. Sus rulos están perfectos igual que siempre.
—¡Zoey! —dice y se da cuenta de que hablo por teléfono, me hace unas señas para subir, dudo un poco. Al final asiento. Al entrar lo saludo con un beso en la mejilla, un beso, beso en la mejilla. Con él me es costumbre hacer eso.
—No sé, supongo que puedo ir la semana entrante si quieres. Ya sabes, iba a ir en invierno para no interrumpir tus clases ni nada, pero ahora que llamaste…
—Bien, por mi está bien.
—¿Cómo está la abuela? — Harry acelera el auto. 
La abuela, la abuela está bien. Pero me detengo unos segundos antes de decírselo, ¿la abuela en serio está bien? Es decir, ella está saludable físicamente, ¿mentalmente está bien? No es muy común en ella insultarme, o criticarme. Y últimamente lo hace demasiado seguido. Es decir, no por eso está mal mentalmente, simplemente… simplemente ella debe estar estresada, si, seguro es eso. Trato de convencerme.
—Ella está bien.
—Pregunta incorrecta. ¿Cómo están las cosas entre la abuela y tú?
¡Justo en el clavo! 
—Tensas, y yo…—mis ojos comienzan a aguarse nuevamente, caigo en la cuenta de que estoy en el auto de Hazza, ¡no voy a llorar frente a él! — ¿Hablamos luego si? ¿Cuándo vienes? 
—El lunes que viene, ¿te parece bien?
—Por mí genial. Nos vemos.
—Nos vemos hermanita.
—Ah por cierto, feliz cumpleaños. —me reí. Lo había llamado para decírselo, y no lo había mencionado.
—Gracias pequeña, nos vemos.
Corto la llamada telefónica y guardo el celular en mi morral. Miro a mi costado y Hazza sonríe hacia el frente.
—Hola—le digo finalmente luego de un rato.
El solo sigue sonriendo.
Miro por la ventanilla los árboles, los parques, las calles. Vuelvo a mirar el reloj. ¿Pero que…? Las ocho y media. ¡Ya era la hora!
—Harry, es tarde. ¿Y si nos apuramos?
El solo ríe, y me da un vistazo de costado.
Me doy cuenta de a poco, que vamos teniendo más de quince minutos de viaje. A la escuela solo hay diez como máximo, suponiendo que hubiera mucho transito. No acoto nada, sé que no se dirige a la escuela. ¿Pero porque? 
—¿Harry a donde vamos?
—Bueno, es sorpresa. Solo te diré que… no es un viaje muy largo.
—¿Y a que se debe la sorpresa?
—A nada, ¿a caso no puedo hacerte una sorpresa?
—Oh claro que si— sonrío. Sigo mirando la ventanilla todo el viaje. O al menos eso intento cuando no miro el perfil de Harry.
Media hora después estaciona el auto en una concurrida avenida. No le pregunto nada, solo tomo mi celular y bajo junto a él. Supongo que vamos a perder todo el día escolar. 
—¿Y a donde vamos?
—Museé du Louvre. 

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BUENO HERMOSAS, EL PRIMER CAP DEL AÑO! OHYES :D bueno lindas, espero que les guste mucho! OHDIOSSS, EL CAPITULO QUE SIGUE, Y EL QUE SIGUE(? FSAJHSA viene más drama *-* ♥ QUIEREN BESO ENTRE ZOE Y HAZZA? pena, van a tener que esperar(? WE *-* JAJAJAAJ, soy mala,? wi, es que amo el drama , ok no se nota<? JAJA.
70 coment's o más y posiblemente mañana o pasado suba cap, DEPENDE DE SUS ESFUERZOS AL COMENTAR(? we.
NO ME DEJEN NI UN SOLO , SIGUELA, O SEGUILA PORQUE LES PEGO E.E  ESCRIBAN BASTANTE ¬ ah, COSAS LINDAS O FEAS(? ah xd. BESITOS, QUIERO CRITICAAAAAAAAAS ( implica decir cosas buenas o malas, que partes les gusto, que no, que quieren que cambie, que quierenque no ♥)

QUE EMPIECEN BIEN EL AÑO!, MICA.