GANADOR DE LOS PROYECTOS! 

#PRIMERPROYECTO 
Okay, en el proyecto  uno, la chica quedó así :

17 años, castaña, bailarina. 

LA GANADORA PARA ELEGIR EL NOMBRE ES: @BieberDaaily (quien fue el comentario numero 10, que como ven en la foto es el número que salió)

Y en el #SEGUNDOPROYECTO 

Quedó que VOS -si vos- vas a ser la Hermanastra de Harry ;)

ESTOS PERSONAJES SE VIENEN DENTRO DE POCOO!

AHORA SI CAPITULO :D 

CAPITULO SEIS.

"L'amour" Paris no es una ciudad donde todo es color rosa.

Capitulo seis.
A pesar de haber vivido toda mi vida en Francia, jamás la había pasado tan genial como esta tarde. Justo a la hora en que tendríamos que volver del colegio Hazza me deja en la puerta de mi ‘casa’ obviamente no en la mía, sino en aquella celeste que digo que es mía. Me siento culpable, y también me doy algo de asco mientras camino las tres cuadras restantes a casa. ¿Por qué miento sobre mi hogar? ¿A caso me da vergüenza mi lugar? El solo pensar en la mansión de Harry, y después en mi casa…me pone los pelos de punta. Trato de volver a la sonrisa que tuve todo el día, mientras preparo la cena para mi abuela mi mente vuelva rememorando los sucesos del día, casi, romántico.
*
No podía explicar la maravilla frente a mis ojos. De chica solo había ido una vez con la abuela y Aaron cuando tenía seis y prácticamente no recordaba nada de aquel museo. Era de día y claramente la mejor vista de este paraíso es por la noche cuando parís se envuelve en luces y parece todo mágico, pero el solo hecho de haber tenido como guía turístico a Harry hizo que todo pareciera mágico –cursi, lo sé- pero fue real. 
¿Nunca escucharon hablar del Musée du Louvre? Pues, entonces deberían buscarlo, o preguntarle a alguien sobre él. Uno de los museos más hermosos de la tierra y no exagero. Tanto por las más de tres mil obras que se exponen dentro de él como su estructura física, la cual es imponente e impresionante.
—Bueno em, como sabrás es el museo más grande de Paris y el tercero en el mundo—empezó Harry mientras sonreía algo nervioso. Pasábamos recorriendo el frente del museo, donde está también la pirámide de cristal, y explicaba todo al mismo tiempo. — Como ves está situado en el corazón de París y también es de los museos más antiguos del mundo… la historia del palacio de remonta a la Edad Media.
Se suponía que como buena ciudadana de Francia debía saber algo de la historia de la Edad Media y todo eso, claro, tenía una beca en una escuela superior gracias a mis calificaciones…claro que sabía muchas de las cosas que Hazza decía. ¿Pero para que iba a detenerlo? Su voz me deleitaba.
›› El rey Felipe Augusto, el cual reinó durante…—tutibeó— cuarenta y tres años, construyó una gran muralla protectora. A eso del 1190 ve la necesidad de reforzar esa muralla con la construcción de un castillo fuerte, el típico castillo medieval rodeado de fosas con una torre, la Grosse Tour du Louvre para custodiar las puertas de París que en ese momento se veía amenazada por el peligro anglo-normando.
—¿Y donde está eso? —la busco con la mirada.
—Despues te explico, sh. —siguió.
›› La ciudad obviamente siguió creciendo fuera de la muralla y Carlos V a mediados del siglo catorce impulsó la construcción de una nueva, con lo que la antigua fortificación de Felipe quedó obsoleta.
—¡Pero que de vueltas daban esos! —acoto entre medio y largo una risita. Harry me sonríe.
—¿Sigo con la historia o te aburro?
—Sigue, sigue—dije, ¿Cómo iba a aburrirme mirar el sexy movimiento de su boca sincronizado con el pestañeo de sus ojos mientras estaba concentrado en contarme una historia medieval? Pff, no.
—Entonces, el castillo pasó ser la suntuosa residencia real de Carlos V. Tras su muerte, el castillo permanece adormecido hasta que Francisco I decide fijar su residencia en él. La Grosse Tour fue destruida, dando paso a un nuevo castillo renacentista.
—¡Bah! Quería verla…—me quejé y mi amigo se rió.
—Años más tarde, muchos más tarde, de la mano de Pierre Les… ah, Lescot. Comienza la  transformación de la antigua fortaleza en una lujosa residencia real demoliendo las cosas antiguas y contruyendo nuevas alas, todo esto lo continuaron Enrique II, y Enrique IV.
—Pienso que en aquella época no tenían originalidad para los nombres. —acoté. Harry me miró sonriendo.
—Lo sé, digo lo mismo. —rió y siguió con su profunda historia— En 1556 comienza la construcción de una galería para reunir el Louvre con el Palacio de Tullerias, que fue construido pocos años antes por la viuda de Enrique II, pero a la muerte de Enrique IV las obras quedaron inacabadas y cuando Luis XIV eligió el Palacio de Versalles como residencia Real se detuvieron todas las obras definitivamente.
››Pero cerca de 1690  Luis XIV ordenó la instalación de esculturas antiguas en una de las salas. Por lo que el palacio fue ocupado por la Academia real de pintura y escultura y en 1699 se organizó la primera de una serie de exposiciones que atraería, y lo hizo, multitudes. —sonrió como finalizando el cuento de unos niños a la hora de dormir.
—¿Y es por eso que hoy es un museo? —pregunté al final.
—Bueno, en parte, a fines del 1700 se decretó que el Louvre sería consagrado a ‘la reunión de todos los monumentos y ciencias de las artes’. Y años después se inauguro el Museo del Louvre. —termina sonriendo triunfal, como si hubiera descubierto alguna especie de cura para una rara enfermedad que los científicos no podían identificar.
—Vaya, no sabía que eras un historiador.
Noté su sonrojo y se veía tierno. ¡Basta con el tierno Zoe!
—Bueno, no sé si historiador, pero siempre venía con papá y  cada vez que lo hacía me contaba la historia. ¿Qué te parece si entramos?
Nos acercamos hasta la puerta del lugar y vemos un gran cartel, ‘Abierto Lunes, martes, sábados y domingos’
—Genial, es miércoles. —rezongué y rodeé mis ojos.
—Lo siento tanto Zoe, soy un idiota, no pensé en eso—vi la decepción en sus ojos.
—No, no es nada, ¿podemos volver o no? 
Vi la sonrisa destellar en su cara, claro que íbamos a volver algún día.
—En realidad solo te conté la mitad de la historia pero, supongo que lo importante es hasta ahí.
—Si creo que faltaron varios siglos—me reía mientras volvíamos al auto. 
Harry dijo que tenía otro plan para mí esa tarde, ¿más planes? ¡Iba a matarme a sorpresas! La verdad nunca había tenido un amigo como él, que me regalara tantas cosas, y que se comportase tanto como un caballero con migo. 
Recordé que en mi antiguo instituto, ese al que iba hasta hacía un mes, tenía varios amigos, pero dejaron de llamarme cuando me fui. ¿Acaso tan poco les importé, o importaba? La mayoría de ellos me decepcionaron. ¡Esperaba que no pasara con mis nuevos amigos!
Estaba irrevocablemente feliz, nada ni nadie iban a sacarle la sonrisa a mi rostro. Después de visitar el majestuoso Louvre, fuimos a un pequeño restaurant – todo gracias a que insistí que no tenía mucha hambre, porque si era por Harry me llevaba al más caro y elegante de todo París- aunque no era demasiado pequeño de todos modos. Insistí en pagar, pero sabía que si lo hacía no me quedaría plata para prácticamente nada en el mes, y de todos modos Harry no me dejó pagar de ninguna manera.
Era una de esas tardes de ensueño de las que no quieres salir por nada del mundo. Fuimos a una plaza, donde nos sentamos en el pasto sobre una manta, que Harry había llevado –si había pensado en todo, ¿Cómo lo habría preparado?-, y nos recostamos mirando hacia el cielo. Su cabeza chocaba con la mía. Me había tomado desprevenida, y tomó mi mano de nuevo. Era consciente del roce de toda la mitad izquierda de mi cuerpo con su mitad derecha. Pensarlo me ponía colorada y hacía que mis mejillas ardieran pero también enviaba una corriente eléctrica por toda mi columna vertebral. El sol estaba bajando un poco, pero no podía mirar directo al cielo por lo que tenía mis ojos entrecerrados. De pronto una sombra alivia mis ojos, un hombre frente a nosotros con decenas de ramos de rosas rojas.
—une fleur pour une belle femme? — el hombre preguntó, me senté pero en cambio Harry se paró. Me puse totalmente colorada. ¿Acaso pensaba comprarme una rosa? ¿A mi?
—donnez-moi dix roses. — saca su billetera y le entrega la plata al hombre. Este en cambio, le da diez rosas. Cuando se va, Harry agacha la cabeza y se sienta a mi lado. —Para ti, hermosas para alguien hermosa.
Mi corazón que hasta ese momento latía como un colibrí en su mejor estado, se había congelado. Teóricamente hablando. Cuando al fin reaccioné sonreí e hice algo que no esperaba y el tampoco. 
Lo abracé, lo abracé fuertemente y él respondió al instante.
—Muchas gracias, nunca me habían regalado flores—admití mientras las agarré y las dejé a un costado tratando de que no se arruinen.
—¿En serio? Entonces los chicos en tu instituto de antes estaban ciegos. — después de eso, estuve colorada casi toda la tarde. Harry no paraba de hacerme sonrojar de alguna u otra manera. ¡Lo hacía a propósito!
—¿Hola? —dijo Harry mientras atendió el teléfono, estábamos por volver a nuestras casas. Noté que su rostro se tensó un poco pero intentó sonreír. — Si, lo sé… bueno, si Loretta, esta bien. —da un respingo— con una amiga. —rodea los ojos. —nos vemos, yo también… —deja su celular con fuerza dentro del auto y lo enciende. No pregunté quien era, ¿Loretta? ¿Y si era…? No, seguro era alguna prima lejana, o su mamá… o. Mierd-a. ¿Quién era Loretta? 
*
—¡Zoe la comida! —Miro a mi abuela con desinterés.
—¿Qué?
—¡Se quema la comida nena! — ¡La comida! Tanto pensar en el día de hoy, me distrajo de la cena, había dejado haciéndose la Lassagna. La cual ahora estaba algo pegajosa y gomosa. Bueno, no queda otra hay que comerla igual, pienso.
—Lo siento abuela, igual está pasable— intento remediarlo hechando algo de picante. Rezo para que no se ponga pesada y venga con el discursito que se trae bajo la manga últimamente.
—¿Qué te pasa Zoe? Eras más obediente antes… este instituto no te está haciendo bien.
La miro y si mi mandíbula no estuviera pegada a mi cara se me habría caído. Prefiero no opinar, en cambio, trato de sacar a colación el tema de mi hermano.
—Hablé con Aaron— evité el ‘me llamó’ o ‘le llamé’ traería alguna discusión innecesaria.
Su vista se puso algo melancólica y dubitativa al mismo tiempo.
—¿Cómo? ¿Qué pasó? ¿Cómo? —decía.
—Cálmate… viene la semana siguiente, además hoy fue su cumpleaños no sé si lo recuerdas…— digo y me arrepiento. Debería pensarme bien las cosas antes de decirlas. ¿Cómo no va a acordarse del cumpleaños de Aaron? 
—A veces pienso que no usas tu cerebro—dice y añade ligeramente— para cuando venga dale tu cama para dormir.
Se va a su habitación.
—¿¡y donde se supone que voy a dormir yo!?
—Te las arreglas en el suelo.
¿En serio? ¿Mi propia abuela me hacía eso?
Las lágrimas amenazan con salir nuevamente. Me deja con la comida servida, no la come y se enfría. 
Enojada como estoy, la guardo en la heladera para que cuando se le antoje comerla fría, tomo mi chaqueta y salgo dando un portazo.
Entro a un bar para mayores de 17. No puedo entrar claramente pero una linda mirada al patovica de la entrada y gualá, a dentro.
No se qué hago acá realmente, me digo mientras me siento en un caballete vacío ante la barra. El barman me sonríe del otro lado.
—Hola dulzura, soy Nialler y voy a atenderte esta noche. —sonríe con real dulzura, quería aparentar ser rudo, pero no lo era. Su pelo rubio y sus ojos claros me daban la sensación de buen chico.
—Hola, soy Zoe—digo, aunque en realidad, no tengo porque presentarme. — el trago más fuerte que tengas.
—¿De veras lo quieres? —me mira dubitativo. Como un hermano protector.
—Si—
—Ella no va a tomar whisky Niall— dice un moreno a mi lado. Lo miro de reojo, ojo verdes y pelo morocho. Combinación fascinante.
—Zayn, deja que ella decida.
Asiento hacía Niall en señal de un sí.
—¿Por qué quiere emborracharte? La resaca de un whisky no es nada linda. — dice el que creo se llama, Zayn.
—Mi vida es un asco— espeto. Y suspiro.
—Sea lo que sea que te esté pasando, todo tiene solución linda. —apoya una mano en mi pierna. Pienso en sacarla, pero no es que esté acosando de mí o algo por el estilo, solo... me da apoyo. Creo.
—¿Tienes algo para fumar?
—¿Cigarrillos?
—¿Supongo que no vas a darme algo más fuerte si es que tienes no?
—Obviamente no—dice Zayn y ríe. Saca un cigarro de su campera y me lo entrega le pido fuego a Nialler cuando vuelve con mi bebida.
—¿Whisky y cigarros? ¿Qué pena te abruma mi pequeña clienta Zoe?
El y Zayn ríen, parecen amigos. 
—Ya lo dije, mi vida apesta. — doy un gran trago de Whisky. Casi llego a la mitad de la botella. Intercalo con el cigarrillo para darle una gran calada hasta casi apagarlo. Lucho por no toser, nunca en mi vida he fumado antes. Ni he bebido. No está mal para empezar, ¿no? —Otra— le digo a Niall –quien me dijo que le podía llamar así o Nialler- una vez que acabe mi segundo vaso de whisky.
—Ey Zoe enserio, esto no va a hacerte bien. ¿Bebiste alguna vez antes?
—Si— miento. Zayn me mira dubitativo.
—Otra—digo más fuerte mientras miro fijamente a Niall. —Si te pago, no puedes negarme el trago.
—Literalmente si, apuesto mi vida a que no tienes 18 años como para estar acá.
Me callo.
—Tengo 18— miento de nuevo. —¿Te muestro mi documento?
—No, está bien, te creo. —va a buscar más whisky.
—¿Tienes otro cigarrillo? —pregunto al moreno. Niega con la cabeza, era el tercero que le pedía. Antes de poder bajarme a pedirle a alguien Nialler vuelve con mi bebida. La tomo casi sin sentirle el gusto. Mi garganta ardía en llamas y no sentía nada ya.
—¿Sabes? Odio a mi familia, mis padres murieron cuando era chica y mi abuela es una maldita desgraciada que se piensa que voy a cometer los errores de mi madre, y…y… ¡ella está equivocada! ¡Me odia! No importa lo que haga… nunca nada está bien para ella—Golpeo con una mano la mesa, Zayn se sobresalta— ¿Se cree que puede mandar mi vida? Es-esta e-equivoca-a-ada— trato de pronunciar. —Otro Niall. —digo.
—No— dicen ambos a la vez.
—¡Te dije que otro!
—Zoe no, no quiero ser culpable de que te pase algo. —miro al rubio con algo de rabia.
Me da solo un vaso más. Pido otro, y se niega rotundamente. No hay caso. Zayn, o como se llame el morocho, o el rubio da igual, se niega a darme más cigarros.
 Pienso ir en busca de cigarrillos o lo que sea que me den para fumar por ahí. Salto del banquito y caigo al piso, me mareo, mi cabeza da vueltas. ¿La pista tenía todos esos colores desde que momento? Apoyo una mano en el piso para estabilizarme y alguien me agarra del brazo. Logro pararme.
—Dime donde vives y te llevo a tu casa—dice quien creo es Zayn…¿o el morocho es Niall?
—N-no. A mmmi-i  caaaaaas-sssssa no. —logro decir balbuceante.
—Okay, entonces vienes a mi casa— alguien dice y noto que me dos brazos me llevan a upa hasta quien sabe dónde.
Algo en mi garganta se revuelve y siento el liquido asido pasar y caer en el piso. Dos veces. Creo que vomito encima del chico.

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NO SE PUEDEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEN QUEJAAAAAAAAAAAR :D ♥ ES LARGUISIMO.
MUCHOS COMENTS! CON CONTENIDO, OPINANDO DE LA NOVEEELA Y ETC ETC. LASMO MUCHO, MICA.