PROLOGO:

Me estaba divirtiendo a lo grande en la fiesta de James, estaba con mi novio Mike que se le habían pasado un poco los tragos pero aun así estaba lo suficientemente estable como para distribuir a los perdedores la mercancía, lo que en realidad no me molestaba porque seamos honestos ¿Qué adolescente de New York no vendía o compraba drogas? Además lo aceptaba porque Mike era caliente como el infierno con su apariencia de chico malo motociclista, a papá le daría un infarto si me ve en su moto de nuevo y por eso lo conservo, mi padre no me puede decir que hacer después de casarse con esa maldita perra que llama –Ana- o como yo le digo. GRAN PERRA HIPOCRITA.
Porque eso es todo lo que es o tal vez le quede mejor ‘caza fortunas’ 
La música retumbaba en el lugar, la combinación del alcohol y anfetas era perfecta. Estaba en éxtasis.
La música paro abruptamente y un millón de policías entraron por todas partes haciendo un caos, las personas gritaban y corrían en todas las direcciones posibles tratando de no ser atrapadas, Mike tomo mi brazo y me guio hasta lo que parecía la puerta trasera, rodeamos la casa con éxito pero cuando pensábamos que llegaríamos a la motocicleta a salvo un oficial nos detuvo, Mike estaba ebrio y empezó a gritarle obscenidades al oficial y cuando este lo detuvo Mike se resistió pero aun así lo atraparon, estaba a punto de correr pero otro oficial llego rápido y me esposo y sabía que era demasiado débil y torpe como para luchar.
Descubrieron a Mike y el muy idiota dijo que yo era su cómplice.
Papá llego a la comisaria, pago la fianza pero aun así tuve que quedarme una noche en el agujero.
En el tribunal acordaron un mes de servicio a la comunidad para mi, pero a Mike no le fue muy bien… fue a la correccional.
-Estas fuera de control –dijo mi papá mientras salíamos del tribunal hacia el auto, simplemente ignore su comentario – No puedo aceptar este tipo de comportamiento ___
-¿Y qué diablos piensas hacer? –Escupí -¿Un internado? Ya lo intentaste ¿recuerdas?
-Nos mudaremos a Atlanta