#Imagina.

______, y su cómplice de travesuras: Perrie Edwards, se encontraban en la habitación principal del apartamento que Harry le había rentando a su novia, mientras estuviera en Londres, Inglaterra. Estas comían todo tipo de golosinas, criticaban a los hombres y escuchaban música clásica para mantener la calma. 

- ¿No contestarás sus llamadas? -preguntó Perrie por novena vez.

Negué la cabeza con el celular en la mano, dudando si contestar o no. Las manos me sudaban frió.  

- P, no quiero. Entiende que... me cansé de que el desconfié de mi. Siempre es lo mismo, sus celos, sus estúpidos celos.

Ella blanqueó los ojos camino al baño.

Me tiré en el sofá y cerré los ojos. 

"Si, lo amo, pero no voy a permitir que me arme dramas por tonterías, todas las veces que quieras". Pensé.

En eso, sonó el timbre. Ge-nial. Arrastrando los pies, bajé las escaleras y camine hasta la entrada.

- ¿Tu? -mascullé cuando lo vi en la puerta. Rápidamente me pase la mano por el cabello. Lo tenia enredado y sin peinar. ¡Era un desastre! 

- Si, yo. ¿Puedo pasar? -su elegante voz retumbo en mi cabeza.

- Se supone que es tu apartamento, pasa.

Con pasos dudosos llegó hasta la sala y estudio todo el desastre que había. Sabanas y cojines en el suelo, frituras en el sofá, botellas de sodas medio llenas. 

- Y... ¿estas sola? 

- Con Perrie - respondí al acto-. ¿Por qué? ¿me vas a preguntar si estoy con un hombre? -alcé la voz.

- Nena, por favor -juntó sus manos y se paro al frente de mi.

Me cruce de brazos y fingí indiferencia- ¿Qué, Harry?

- No vine a pelear, ¿si? Yo... -rascó su nuca-... se que te dije cosas muy feas, pero entiende que me molesta verte con tu ex-novio. Ese chico...-tosió- te mira aún con deseo y... te juro que... cuando vi esa foto de ustedes juntos, me volví loco. Trate de calmarme, pues... confió en ti, pero... luego el me llamó diciéndome cosas asquerosas, y ... -le interrumpí.

- ¿Que Shane hizo qué? 

El respiro profundo.

- Me dijo que mientras yo estaba aquí, el y tu... ya sabes, hicieron muchas veces... -volví a interrumpirle.

- Cállate, Harry. Mi punto es que desconfías de mi, y eso me duele en el alma. Independientemente de lo que te haya dicho Shane en esa llamada, tu debiste creer en mi, no en el. No sabes la vergüenza que pase cuando hiciste ese drama en el aeropuerto. Yo estaba tan emocionada por venir a Londres... -mi voz se quebró y le di la espalda-... y ahora solo quiero irme a casa. 

- Lo lamento muchísimo. Yo quiero estar contigo. sabes que si pudiera recoger todo lo que he dicho en el pasado, lo haría. Sabes que si pudiera retroceder el tiempo y arreglar muchas cosas, lo haría. Pero no puedo, y exactamente por eso vengo a arreglar mi error de la manera coloquial. Enfrentándote. ¿Puedes perdonarme? -se escuchaba realmente arrepentido. 

- Para ti es muy fácil pedir perdón, pero para mi es muy difícil perdonarte cuando ya me has prometido en veces anteriores que dejaras esos celos enfermizos -susurré.

- Si no quieres perdonarme lo entenderé. Cometí un error y ahora debo pagarlo. Los chicos me lo advirtieron, debía confiar en ti -su voz era casi un llanto.

-Debías, Harry. Debías. Tu lo has dicho -me senté en el sofa.

- Entonces... ¿Es todo? ¿se acabo? -preguntó el.

- Es todo, Harry Edward -respondí en seco.

-¡NO! -vociferó Perrie-. ¿Como va ha ser todo cuando ustedes son la pareja mas hermosa que conozco? ¿como va ha ser el final cuando ustedes se aman con su vida? ¿como va ha ser el final? ¿ah? ... Todos cometemos errores, debemos dar una, dos y hasta tres oportunidades. ______, no cometas el error mas grande de tu vida. Tu misma lo has dicho, Harry es tu todo. ¿Qué pasara cuando el se valla? ¿qué pasara con todos sus sueños de tener dos bebés y una linda casa? 

No pude aguantar más y comencé a llorar. Quería disimularlo, pero me estaba consumiendo en mi dolor. Deseaba con todas mis fuerzas perdonar a Harry, pero no podia, algo dentro de mi me lo impedia. 

-¡________! -Perrie vocifero mi nombre, al mismo tiempo que me levanto del asiento y me empujo hasta estar a cinco centímetro de Harry. 

-No, P. Gracias, pero... si ella no quiere estar conmigo, no puedo hacer nada -se dió la vuelta para irse.

-¡No! -lo jalé por un brazo-. Harry te amo, es verdad lo que dice Perrie, sin ti no soy nada, te amo, te amo... - me afinqué en sus hombros y rodee su cintura con mis piernas, dándole paso a su beso. 

El me abrazó muy fuerte y comenzó a dar vueltas en su propio eje. 

- Te amo _____________, te amo mas a mi propia vida. Gracias por darme una oportunidad -masculló a mi odio.