The Faces Of Love
Capitulo 42


-¿Qué pasa? ¿De nuevo quieres ver mis ojos?
-No.- negó mirándolo fijamente con los ojos entornados.- ¿Quién es Chanel Celaya?



Se quedó en silencio varios minutos. Mierda… estaba subestimando los poderes de las chicas, los que quiera que fueran. ______ en serio era una clase de psíquica con todo esto que acaba de preguntar. Siguió conduciendo con las gafas puestas y sintiendo la mirada de la chica en todo momento. Tal vez juzgándolo, tal vez confundida o furiosa por que no ha contestado. Suspira y antes de que la situación se torne más extraña de lo que es, trata de actuar como si estuviera haciendo memoria. 


-Lo siento… no la recordaba.- sonrió sin dejar de mirar hacia el frente.- Es una vieja amiga. Una de las mejores que había tenido en esos tiempos. Pero un día se fue a una escuela de modelaje y ya no supimos de ella.


Iba a agregar un “hasta hace una horas” pero se contuvo, pues sabe que es cierto y puede tornar las cosas algo… peligrosas. Quiere mantener alejada a ____ de Chanel a toda costa. Ahora se intentará encargar de que esa sea la última vez que hablen de ella. Ha quedado en el pasado, aunque sabe que no es así.


-Oh…- asintió _____ mirando el álbum de fotos.- Justin, puedes decir la verdad. ¿Salías con ella no es así?
-¿Por qué lo dices?- preguntó Justin, obviamente nervioso.- 
-Bueno… esta foto del anuario escolar lo dice todo.- alzó el álbum y señaló la foto de Justin con Chanel.- Digo… tampoco es tan fea.


Justin sonrió un poco ante su comentario. La chica no puede ser mas sincera. Después se maldice a si mismo por no evitar que viera ese álbum. Justamente en el centro de la pagina aparecen el y Chanel juntos. El abrazándola por detrás y besando su mejilla. Se ven felices, como si fueran una pareja normal. Pero solo el recuerda lo duro que fue pasar por esa etapa. Ella lo controlaba. Ella lo hacía sentir mal en algunas ocasiones. Pero el pasaba por alto todo porque creía amarla. Pero ese amor era solo un miedo tonto y terrible. No vale la pena recordarlo.


-¿Te has molestado?- preguntó Justin al aparcar en el estacionamiento cerca del restaurante. Ella no respondió.- Linda…
-¿Podrías quitar el seguro por favor?- suspiró e hizo lo que la chica le ordenó.- Gracias.


Se quedó sentado en su asiento mientras la veía salir del auto, cerrar de un portazo y dirigirse a paso veloz hacia el restaurante. Mierda. Susurró el, mientras apagaba la radio, tomaba las llaves y salía rápidamente del auto. Aceleró el paso para llegar hacia ______. La tomó de la cintura y antes de que ella pudiera decir algo la besó con rapidez. Al principio intentaba resistirse, pero después se unió al beso completamente sincero.


-¿Me perdonas por mentirte?- besó la comisura de sus labios, un poco húmedos.- En serio lo siento _____. 
-Justin, me pudiste haber dicho.- susurró la chica mirando hacia el piso.- No sé… me hiciste pensar que tal ves tú la seguías viendo y…
-Nada de eso.- Justin tomó su barbilla, para obligarla a mirarlo a los ojos.- Hace mucho que no la veo. Y para ser honesto, la verdad no creo volver a verla en la vida. Y si lo hago, juro que huiré de ella. Pensándolo bien… ¿Huimos juntos?
-Claro…- se burló ____ un poco más tranquila.- Evitando el hecho de que estás completamente loco… ¿A dónde iríamos?
-Bueno…- besó la punta de su nariz, abrazándola un poco más fuerte.- Iríamos al Puente Milvio, en Roma, y nos tomaremos una foto. Después correríamos hacia el Puente de los Enamorados en París y pondríamos nuestro candado tirando las llaves al río. Después iríamos a desayunar un delicioso bollo de chocolate todos los días durante nuestra estancia y haríamos el amor en algún hotel cercano a la Torre Eiffel. 
-¡Estás loco!- rió _____ golpeando su hombro.- Completamente loco.
-Hablo en serio.- su expresión se volvió seria, tanto, que casi convencía a _____ de que hablaba en serio.- De verdad te llevaría. Lo haría ahora mismo si quisiera.
-¿Y cómo lo harías?- preguntó la chica con una expresión divertida.- Es decir… tal vez yo quiero huir de ti. Justo ahora, por ejemplo.


La chica se echó a correr hacia la playa y Justin esperó unos segundos para que ella se adelantara un poco. Pasados éstos, corrió tras de ella hasta la orilla de la playa, donde la atrapó y se la llevó a su espalda, cargándola cuidadosamente y dando vueltas con ella aún sobre él. 


-¡Justin bájame!- gritaba ella entre una mezcla de felicidad y miedo.- ¡Vamos, por favor! 
-¡No!- gritó el entre risas.- ¿Es que no te ha quedado claro que no me gusta que huyan de mí? Si no te lo había dicho… ahora lo hago. 
-Está bien. No me iré.- depositaba varios golpes en su espalda.- ¡Sólo bájame! Iremos a donde tú quieras. Al Puente Milvio a poner nuestro candado y al Puente de los Enamorados a tomarnos una foto.
-Te has equivocado.- se burló Justin.- Es completamente al revés. Si lo hubieras dicho hace un año, tal vez lo haríamos.
-¿Qué?- preguntó ella cuando al fin tocó la arena con sus pies de nuevo.- ¿Hacer qué?
-Lo de los candados.- contestó Justin.- La tradición originalmente inició en el Puente Milvio ¿sabes? Pero hace poco lo prohibieron por exceso de candados. Hay muchos enamorados en el mundo. Claro.
-¿Cómo sabes tanto?- preguntó, obviamente curiosa y asombrada.- Es decir… es mucho.
-¿Intentas decir que soy un cabeza hueca?- arqueó una ceja.- _____... te acabo de bajar. No hagas que repita la travesura.
-No, en serio.- puso las manos en alto.- ¿Cómo sabes sobre eso?
-Bueno…- sonrió, algo cohibido.- Te contaré cuando vaya por algo de comer. Tú quédate aquí y yo voy por lo que tú quieras. ¿Vale? ¿Qué deseas?
-Sorpréndeme.- guiñó la chica mientras se sentaba en la arena.- Promete que lo contarás.
-Lo prometo.


Justin salió corriendo hacia el restaurante, dejando a _____ sentada en la arena jugando con ésta mientras removía sus pies en ella. Miró hacia el mar y se puso a repasar las palabras de Justin. El Puente de los Enamorados… París, y luego Roma… todo le parece una hermosa idea. De tan solo imaginarla, aparece una sonrisa preciosa en su rostro y sus ojos brillan de amor. ¿Qué sería más hermoso que colocar su propio candado de amor y tirar las llaves para nunca más separarse?  Lo haría todo el plan… con excepción de hacer el amor. En eso todavía no está completamente segura. Le da miedo el solo intentar… se ha dejado tocar el pecho justo esa mañana, pero una cosa es el contacto de ese tipo, y otra muy diferente es terminar con la acción. Tiembla con imaginarlo. Se siente extrañamente feliz por pensar que Justin pueda llegar hasta ese punto. Pero el habló sobre “hacer el amor” no dijo nada tonto como “tendríamos sexo”, “follaríamos”. “Hacer el amor”… la frase le parece preciosa. Amor. ¿En serio es amor? Se odia por tener tantas dudas sin aclarar. Odia tener que esperar para saber lo que en verdad siente. A veces se siente completamente segura de su amor… pero después algo en su mente le exige que tome las cosas con calma. Hace apenas un mes odiaba por completo a Justin. La lastimó, la hizo llorar como nadie lo ha hecho. Fue cruel. Molesto.  Infantil. De nuevo el mar de dudas. ¿Y si está jugando conmigo? Sacude la cabeza y se repite varias veces “No” a si misma. Justin le ha demostrado en muchos sentidos que ha cambiando. Sigue siendo un poco infantil, pero eso es completamente normal y tal vez sea su mayor atractivo. Infantil de una manera inocentemente buena. 
Traza con su dedo un corazón en la arena. Perfecto. Dentro de éste, traza  sus iniciales juntas. Sonríe al ver finalizado su trabajo y lo contempla por varios minutos en silencio. Haría todo. Está segura de él. Si lo haría. 


-¿En qué piensas?- la voz de Justin interrumpió sus pensamientos. Se volvió hacia él y estaba sentado a su lado con una bandeja de comida.- ¿Te he sorprendido? ¡Pan francés!
-En serio quieres ir a Europa.- se burló _____ tomando su plato.- Lo haré.
-¿Qué?- preguntó Justin confundido.- 
-Iría contigo a todos esos lugares.- se inclinó y besó su mejilla para después tomar un poco de jugo.- Sería divertido.


Después de jugar a planear lo que harían durante su viaje y que Justin terminara de explicar porqué sabía tanto de aquel puente, terminaron de desayunar y llevaron los cubiertos y platos sucios de nuevo al restaurante. Saludaron a Dana, que hizo sonrojar a Justin más de tres veces, haciendo comentarios divertidos de su infancia a _____.
Regresaron al auto y se dedicaron a pasear juntos por la ciudad el resto del día. Hablando de todo y de nada. Él se sentía de nuevo justo como antes. Cuando comenzó a salir con Chanel. Era feliz, ella era adorable. Pero hubo un cambio completamente radical. Se odia por pensar tanto en ella, pero esta vez que ha aparecido de nuevo, no sabe en qué pensar. La conoce. Es capaz de todo. Ya la verdad hablaba en serio con el hecho de huir. Con _____. Todo sería mucho mejor.

Continuará...

dsklfnkldsnflksdnklds CONFESIÓN DE VIERNES: Yo quisiera poner
mi candado algún día en ese puente. Ah. klasnklsnkflsdkldsfs

Bueno, he llegado un poco tarde, mi cerebro se está
fundiendo :s
pero lo hice!!! aunque terminé con calor xD

#MuchLOVE  #AbrazosDeViernes ;)

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Mafer.